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Social

30 de julio de 2016

FRIEND REQUEST (Simon Verhoeven, 2016)

Laura es una popular joven que tiene una vida perfecta y que es admirada socialmente por sus amistades y gente cercana. Todo se vendrá abajo cuando una chica con la que comparte clase en la universidad le pida amistad en Facebook.

Poco hay que contar sobre Friend Request (también conocida como Unfriend Unknown error), película de terror de nacionalidad alemana pero rodada en inglés con actores americanos. Estamos ante una cinta que remite en su premisa a Eliminado (Unfriended, 2014), aunque mientras que en aquella se nos mostraba toda la acción a través de pantallas de ordenador, esta vez se ha optado por un rodaje convencional con resultados mucho menos estimulantes.

"Friend request" es víctima de su propia mediocridad y de una alarmante falta de imaginación. Una vez más vamos a encontrar un cliché tras otro, un susto fácil tras otro, una mala interpretación tras otra. El guión no se molesta en guardar un mínimo de coherencia, y seremos testigos de un puñado de momentos bochornosos que suceden sin ningún tipo de justificación. Esto ya de por sí es malo, pero se hubiera podido arreglar en parte dándole a la película un tono sarcástico o autoconsciente. Pero no es el caso, y todo va derivando sin ningún tipo de sorpresa ni originalidad, siguiendo un patrón estándar y totalmente previsible. El ritmo casi telefílmico y un metraje demasiado alargado ponen los últimos clavos en el ataúd de esta producción tan aburrida como olvidable.

El cupo del reparto lo llenan rostros jóvenes totalmente desconocidos para mí, asiduos de series televisivas que ni sigo ni seguiré. Por tanto, también el nivel es bastante pobre en este sentido. Posiblemente, lo más curioso de todo lo encontramos en el director, el alemán Simon Verhoeven. El apellido os sonará, pero más aún si os digo que se trata del nieto del director Paul Verhoeven. Sin embargo, hay trampa ya que el Paul Verhoeven al que nos referimos no es el célebre holandés autor de cosas como Robocop, Starship Troopers o Desafío Total, sino que se trata de un director alemán fallecido en 1975 con el que comparte nombre.

Sin más, nos encontramos ante un producto a evitar que intenta dar una lectura negativa de las redes sociales y la adicción a internet, pero que lo hace de un modo zafio, aburrido y sin ningún tipo de chispa.

Mi nota: 1

28 de julio de 2016

AHORA ME VES 2 (John M. Chu, 2016)

Dios mío.

Dentro del apasionante mundo de las secuelas, uno puede encontrar de todo, desde segundas partes que mejoran el original, hasta medianías poco justificables. Generalmente lo común es que una secuela baje el listón respecto a la primera película, y muchas veces suelen ser productos poco cuidados, que nacen con la única intención de aprovechar el tirón comercial de la franquicia. Así que hay mucha morralla y un gran número de bazofias. Y luego está Ahora me ves 2. Y es que el verdadero truco de magia es que esta película exista.

Desafortunadamente, la original Ahora me ves (2013) logró quintuplicar su presupuesto en taquilla. Con estas cifras, los productores entendieron que el público se quedó con ganas de más, así que acometieron esta secuela. La primera película, dirigida por el eficiente pero irregular Louis Leterrier, aún siendo un producto totalmente mainstream sin pretensiones, tenía su gracia y dentro de lo que cabe aportaba una cierta frescura y originalidad. Lo de esta continuación, sencillamente, no tiene nombre.

"Ahora me ves 2" es mala, muy mala, muy muy mala. Mala hasta la ofensa. Actuaciones pésimas, personajes odiosos, escenas de acción en las que no te enteras de nada, y trampas, muchas muchas trampas. La primera es el precio de la entrada, por pequeño que sea es caro, háganme caso. El guión es un sinsentido en el que se introducen personajes nuevos sin dar explicaciones, y que presenta situaciones pretendidamente espectaculares que quedan plasmadas de una manera horrorosa. La secuencia más destacada, en la que los protagonistas han de robar un chip de una gigantesca y vigiladísima caja fuerte, es lo más vergonzoso que me he echado a la cara en mucho tiempo.

Actores de renombre como Jesse Eisenberg o Mark Ruffalo merecen un castigo por sus interpretaciones. Daniel Ratcliffe, utilizado en los tráilers como reclamo novedoso, es una mezcla de Zach Galifianakis y un yonki mortecino. Lizzy Caplan, la chica nueva, es repelente hasta la médula, y Woody Harrelson, pese a hacer doble papel, está para recoger el cheque e irse a dormir. Del director John M. Chu diré que cuenta en su filmografía con cosas del calibre de Street Dance, Step Up 3D o un par de documentales sobre Justin Bieber. Con eso está todo dicho.

Me duele horrores ver a dos mitos del cine como Morgan Freeman y Michael Caine inmersos en una producción de esta calaña. Su presencia es lo único que impide que le otorgue a la película un merecido 0. Pero si hay algo peor que la existencia de la película en sí, es la amenaza de una tercera parte, anunciada en IMDb con el señor Chu repitiendo como director. Espero que el público lea opiniones como esta antes de que sea demasiado tarde.  

Mi nota: 1

25 de julio de 2016

INFIERNO AZUL (Jaume Collet-Serra, 2016)

El azul, el gran azul...
Hacía ya tiempo que Hollywood tenía algo olvidado el subgénero de tiburones con intenciones aviesas. Parece que, con el inaudito éxito de subproductos tipo Sharknado, la fiebre por estos animalitos ha vuelto a ponerlos en el candelero. Y qué mejor que los días más calurosos del año para sumergirnos en las frescas aguas de una playa y disfrutar (o no) de un buen escualo mortífero.

Infierno azul (The Shallows) nos cuenta cómo una joven americana llega a una playa paradisíaca de México, una de esas playas casi secretas que sólo conocen unos pocos lugareños y que resulta ideal para la práctica del surf. Allí, tras la breve compañía de dos surferos, la chica quedará sola en el mar hasta que un tiburón de proporciones gigantescas hace su aparición. La película es eso, una chica intentando sobrevivir al acoso del tiburón. Aunque la trama no tiene más, "Infierno azul" ofrecía la oportunidad al siempre cumplidor Jaume Collet-Serra de presentar un survival con una extraordinaria carga de tensión y aprovechar la fobia que en multitud de personas causan tanto el mar abierto como cualquier pez mayor de un metro. Desgraciadamente, la película ha terminado resultando un producto insustancial, con errores de bulto y decisiones discutibles.

Y es que me parece imperdonable el poco provecho que Collet-Serra saca de los elementos de que dispone, y sobre todo el no conseguir generar la suficiente tensión como para que al final el espectador no termine desenganchándose de la película. Cintas más modestas como Open Water (2003) o The Reef (2010) lograban explotar con mucho mejor criterio los cuatro duros con que contaban de presupuesto, y sobre todo resultaban mucho más efectivas a la hora de crear inquietud en el espectador. "Infierno azul" empieza bien pero pronto se queda sin fuelle para ir avanzando por inercia hacia un desenlace que, directamente, me parece de vergüenza ajena.

Lo único salvable lo encontramos en el apartado visual, en los momentos en que la cámara se recrea tanto en la belleza del mar como de Blake Lively. Los efectos especiales dan una de cal y una de arena, ya que se alternan momentos bastante conseguidos con otros tan innecesarios (olas creadas por ordenador) como increíbles (si nos fijamos bien, nos percataremos de que el tiburón parece cambiar de tamaño a voluntad). Lo mismo podemos decir de la actriz. Completa protagonista del filme, Blake Lively, aparte de lucir palmito, le pone empeño a la cosa en algunos tramos pero resulta sosa y poco convincente en otras secuencias (el momento sutura es lamentable).

Poco más se puede decir, en mi opinión tenemos una oportunidad perdida para devolverle entidad al cine de terror acuático. Los numerosos defectos terminan pesándole demasiado a la película, que al final no deja de ser un producto de esos de "ver y olvidar". Una pena, porque con estos calores apetecía mucho meterse en el agua.

Mi nota: 3

21 de julio de 2016

THE 13th ARTIFACT en El Heraldo de Galactus


Hoy comentamos un nuevo cómic en El Heraldo de Galactus. Le toca el turno a The 13th Artifact, una curiosa y breve obra ganadora de un concurso de talentos organizado por Top Cow, filial de Image Comics. Los hasta ahora desconocidos Amit Chauhan y Eli Powell nos cuentan, en poco más de 20 páginas, la llegada de una astronauta a un planeta desconocido pero con bastantes similitudes con la Tierra.

Como siempre, podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

The 13th Artifact [Reseña]


19 de julio de 2016

EL PLANETA DE LOS SIMIOS Vol. 3 (Daryl Gregory, Carlos Magno - Aleta)


Recientemente, Aleta publicó en nuestro país el tercer volúmen de El planeta de los simios, serie que está causando una inmejorable impresión hasta el momento. Pese a que hay un cuarto tomo pendiente de publicación, asistimos aquí a la conclusión del arco principal. El volúmen sigue el acertado tono que ha sabido imprimir el equipo creativo, formado una vez más por el guionista Daryl Gregory y el dibujante Carlos Magno.


Como principal novedad en cuanto a la narrativa, se nos ofrece la acción desde el punto de vista de varios personajes, consiguiendo así que comprendamos las diferentes motivaciones de cada uno de ellos. Uno de los factores que hace grande a esta serie es la manera en que los autores consiguen que no haya ni buenos ni malos, ya que cada personaje, independientemente del bando al que pertenezca, tiene su propio conflicto interior y lo afronta lo mejor que puede. En cierto modo, podremos identificarnos con ellos y comprender incluso la moralidad de aquellos a los que, en apariencia, les corresponde el rol de villanos.

Si en los anteriores volúmenes alguien podía echar en falta una mayor dosis de escenas de batalla, aquí se podrá quitar el mono (nunca mejor dicho) ya que el despliegue de ambos bandos colisiona en diversos frentes de una manera tan espectacular como trágica y, por qué no decirlo, bastante caótica (y no en un sentido malo para la narración).
El ritmo continúa en ascenso hasta llegar a un desenlace que cierra la trama de una manera circular, seguido de un breve epílogo que ofrece un salto temporal y que parece que abrirá nuevas tramas.


En cuanto al dibujo, Carlos Magno sigue en la excelsa línea de los anteriores tomos, ofreciéndonos un despliegue visual sensacional. Parece además que el artista le ha cogido el gusto a dibujar figuras simiescas, ya que actualmente está trabajando en una miniserie llamada Kong of Skull Island en la que sus lápices darán vida al más famoso gorila gigante, el mismísimo King Kong. Por cierto, la serie tiene una pinta extraordinaria.

Ya veremos por dónde van los tiros respecto al siguiente arco argumental, pero lo cierto es que Gregory y Magno han logrado seducirme como lector con esta serie, por lo que sin duda no me perderé la continuación. "El planeta de los simios" es un cómic modélico en todos sus aspectos, así que no me cansaré de recomendarlo y de agradecer a Aleta el haberlo descubierto.

17 de julio de 2016

PREMONICIÓN (Afonso Poyart, 2016)

La policía investiga una serie de asesinatos que siguen un mismo patrón, cometidos aparentemente por el mismo hombre. Ante la falta de pistas, los investigadores deciden pedir ayuda a John Clancy, un vidente que ya colaboró en la resolución de otros casos.

Tras leer la sinopsis de la película, soy yo el que tuvo la premonición. Premonición de estar ante un thriller de inspiración claramente noventero, con todo lo que ello implica. Y, como si fuera el protagonista de la película, no me equivoqué lo más mínimo.

Con una premisa sospechosamente parecida a la que plantea el best-seller "La biblioteca de los muertos", Premonición (Solace) nos ofrece un thriller policíaco de asesino en serie que poco nos hubiera sorprendido ver en la década de los 90. El problema es que estamos en 2016, y este tipo de productos han quedado relegados a ser emitidos en televisión, preferiblemente durante los fines de semana y en horario de sobremesa. La película se deja ver, todo hay que decirlo, pero no ofrece nada que no hayamos visto hasta la saciedad, con lo que la originalidad o capacidad de sorpresa es ciertamente escasa. La dirección del brasileño Afonso Poyart (os dejo a vosotros los chistes) es plana y poco briosa, y se apoya en un guión tramposo que aprovecha las capacidades de videncia del protagonista a conveniencia de la caprichosa trama.

Tal vez lo más interesante lo encontramos en la relevancia del elenco actoral. Un muy mayor Anthony Hopkins se las apaña para resultar creíble y, aunque el libreto le "regala" algunas líneas de diálogo de vergüenza ajena, por momentos consigue recordarnos lo buen actor que es. Como contrapartida encontramos a un desaprovechado Colin Farrell, que aparece bastante menos de lo esperado y cuando lo hace no supone ninguna sorpresa. Completando el reparto tenemos a una competente y guapísima Abbie Cornish, que le pone bastante empeño a su interpretación pese a que su personaje es un cliché con patas, mientras que Jeffrey Dean Morgan cumple sin más.

Poco más que decir, "Premonición" es un thriller mediocre en casi todos sus aspectos, al que no encuentro ningún aliciente para recomendar su visionado en salas de cine. Tal vez, si no tenéis nada mejor que hacer, podéis verla sin remordimientos una tarde cualquiera en casa, ya que, aunque no aporta nada, os puede mantener suficientemente entretenidos. Y ver al señor Hopkins siempre está bien.

Mi nota: 4

12 de julio de 2016

BUSCANDO A DORY (Andrew Stanton / Angus MacLane, 2016)

Tras la decepción que supuso para un servidor Del Revés (2015), la expectación que me ha despertado Buscando a Dory estaba en mínimos históricos en lo que respecta a Pixar. Y todos sabemos que, cuando no esperamos gran cosa de una película, a menudo nos sorprende para bien. Lamentablemente, no es este el caso.

Por lo que a mí respecta, "Buscando a Dory" representa una gran oportunidad perdida por el estudio para volver a recuperar el tono adulto de sus mejores producciones, ya que la historia plantea muchas posibilidades para que se hubiese explorado de un modo profundo un tema tan jugoso como el de la identidad. Como ya sucedía en la mencionada "Del revés", los autores han preferido tocar el tema de una manera demasiado superficial. Tan sólo advertimos un tratamiento adecuado en una secuencia, la mejor de la película, que da una idea de lo grande que podía haber sido esta producción pero que al final nos deja esa sensación de ocasión desaprovechada. Lástima.

Si resulta discutible la elección del tono (aunque, quiero dejar claro que me parece perfectamente lícito y comprensible que se haya definido al público infantil como target), muy sorprendente se me antoja la decisión del director Andrew Stanton de coger el esquema de Buscando a Nemo (2003) y repetirlo EXACTAMENTE sin ningún tipo de reparo. A ratos parece que estemos viendo la misma película ya que la estructura es prácticamente calcada. Dada la cantidad de años que han pasado desde su predecesora, uno esperaría algo mínimamente más original que un autoplagio, la verdad. Da la sensación de que Pixar, más que una continuación, ha preferido crear una especie de remake de la original para una nueva generación de críos.

Para colmo, técnicamente la película tampoco ofrece novedades que justifiquen su existencia más allá de ser un producto meramente comercial. Tan sólo hay un par de momentos diferenciadores en los que la cinta logra lucirse visualmente gracias a una ejemplar planificación (una secuencia en cámara lenta y otra planteada en primera persona).

¿De verdad alguien distingue lo que está haciendo Pixar en sus últimas películas de lo que ofrecen otros estudios de animación? Parece que, bajo el auspicio de Disney, Pixar comienza a olvidarse de argumentos trascendentales para centrarse en realizar productos puramente de entretenimiento y claramente destinados a un público más infantil. Lo cual, aunque eso sea otro debate, tampoco me parece mal. Pese a ello, centrándonos en esta película, suspenso.

Mi nota: 3

7 de julio de 2016

KAIJUMAX en El Heraldo de Galactus


Tenemos nueva reseña comiquera en nuestra web compañera El Heraldo de Galactus. En esta ocasión, nos adentramos en el particular universo de Kaijumax, cómic creado por Zander Cannon que ha sido nominado a los prestigiosos premios Eisner de 2016. "Kaijumax" es una isla-prisión de máxima seguridad ideada para retener a multitud de monstruos gigantes y así evitar las catastróficas consecuencias de su paso por poblaciones humanas. Si queréis conocer los motivos por los que esta obra me ha encantado, podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace o pinchando en la imagen:

Kaijumax, la isla de los monstruos [Reseña]



3 de julio de 2016

GREEN ROOM (Jeremy Saulnier, 2015)

A una modesta banda de punk se le presenta la oportunidad de dar un bolo en un apartado local frecuentado por neonazis. Tras concluir el concierto sin problemas, serán testigos accidentales de algo que no deberían haber visto, y es ahí donde empezará su pesadilla. 

El subgénero "gente encerrada y acosada" siempre me ha llamado la atención. Desde la intensa Perros de paja (Sam Peckinpah, 1971), muchas han sido las películas que han puesto a sus protagonistas en una situación extrema que traslada grandes niveles de estrés al espectador. Por eso. y por la gran cantidad de opiniones positivas que estaba generando Green Room, mis expectativas eran bastante altas. Y por eso, tal vez, el resultado final no ha terminado de convencerme.

Jeremy Saulnier, autor de la notable Blue Ruin (2013), pone a sus personajes en una situación fatídica causada por una desafortunada coincidencia. Con esta premisa a desarrollar, "Green Room" se convierte en ese tipo de película en la que los acontecimientos se van sucediendo en cascada con una gradual e imparable escalada de consecuencias. El director ha optado por meter a un grupo de neonazis como contrapunto de los protagonistas. Aunque esta decisión queda justificada en una de las mejores secuencias de la película (el provocativo inicio del concierto), en realidad hubiera dado igual que se utilizara una banda de motoristas, una organización mafiosa o, por qué no, una cuadrilla de vampiros.
Sea como sea, en mi opinión Saulnier consigue generar un tono de creciente tensión que no augura un desenlace halagüeño, y que sabemos que terminará explotando en un momento u otro. Toda la primera mitad donde se va acumulando el nerviosismo y la incertidumbre constituye lo mejor de la película y sirve para engancharnos fuertemente. El problema viene cuando todo revienta. Ahí es donde intuyo un cierto desdén en la resolución de determinadas situaciones que hace que esa tensión disminuya y que, finalmente, el visionado de "Green Room" no sea del todo satisfactorio. Y es que las reacciones y comportamientos de algunos personajes me resultan demasiado forzados y difíciles de creer.

A nivel estético, el toque indie que Saulnier ya imprimiera a su Blue Ruin le sienta bastante bien a la película. La utilización de la cámara lenta y la innegable calidad de la fotografía digital le otorga a este tipo de películas un acabado fantástico, aunque personalmente creo que "Green Room" se hubiera beneficiado mucho si se hubiese optado por una estética más sucia. Supongo que la tendencia general es la de adaptarse a las nuevas tecnologías, así que hemos de dar por perdida esa suciedad y grano del celuloide, que aportaba una siniestra turbiedad a buena parte del cine de género de hace ya unos cuantos años.

También tenemos cierta dicotomía en torno a los propios personajes. Mucho se ha hablado del buen hacer de Patrick Stewart y lo imponente de su papel. No cabe duda de que su presencia eleva la calidad interpretativa del filme pero pienso que aún podría haber dado mucho más de sí. No considero que sea culpa del actor, pero me da la sensación de que el guión no consigue aprovecharle totalmente, quedando su personaje un tanto desangelado. Nada que objetar en cuanto a los jóvenes actores que interpretan a la banda protagonista, donde destacan en importancia y entidad el trabajo tanto de Imogen Poots como del tristemente fallecido Anton Yelchin. También quiero destacar el buen hacer de Macon Blair, el absoluto protagonista de la mencionada "Blue Ruin" que aquí aparece como un secundario con bastante relevancia.

Más allá de todo esto, estamos ante una cinta más que correcta, con buenas dosis de violencia y un fino humor negro que podemos apreciar en un puñado de líneas de diálogo memorables. Tal vez deje una mayor impronta si nos acercamos a ella sin demasiadas pretensiones. Lo que es innegable, es que Jeremy Saulnier continúa siendo un valor al alza al que habrá que tener muy en cuenta en el futuro.

Mi nota: 6