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31 de marzo de 2016

HOUSE en El Heraldo de Galactus


Hoy sacamos bombos y platillos para anunciar algo que nos hace mucha ilusión. Tenemos el placer de comunicar que a partir de hoy somos oficialmente colaboradores en El Herado de Galactus, web dedicada al mundo del cómic que no podéis dejar de visitar si sois aficionados al medio. Aprovecho para agradecer a Rafa Osuna y David Redondo por brindarme esta oportunidad.

Los seguidores comiqueros del blog no temáis, ya que mi intención es seguir publicando aquí reseñas de cine y cómics como hasta ahora, aunque lógicamente las dedicadas al noveno arte se verán más espaciadas. Para que no os quedéis sin vuestra ración, publicaré el enlace de cada uno de los posts que escriba para "El Heraldo de Galactus".

Y el artículo inaugural versa sobre una obra poco conocida en España, House de Josh Simmons (autor del que ya hablé, y muy bien, en esta reseña de Black River). Se trata de un cómic independiente de terror psicológico que nos adentra en unos lugares siniestros y abandonados, y que sin utilizar una sola palabra es capaz de trasladar al lector una sensación de inquietud y opresión.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace o pinchando en la imagen:

HOUSE [Reseña]


29 de marzo de 2016

NAMELESS (Grant Morrison, Chris Burnham - Image)


Nameless es una de esas obras que provoca sudores fríos en los que nos dedicamos a reseñar cómics, y constituye un nuevo ladrillo en el muro de hermetismo que está creando Grant Morrison a su alrededor, y que en determinadas obras le hace poco accesible. Intentar condesar su trama en una sinopsis resulta una tarea cuasi imposible debido a las múltiples lecturas y subtextos que impregnan los 6 números de que consta la obra. A rasgos generales y a un nivel muy superficial, podemos decir que la trama versa sobre un individuo que es contratado para intentar cambiar el curso de un asteroide que se dirige en rumbo de colisión con la Tierra. Pero que nadie espere un "Armageddon" porque esto es totalmente diferente.


Resulta complicado englobarla dentro de un género, aunque podríamos decir que se trata de un relato de terror psicológico con algunos toques de ciencia-ficción. El gran logro de este cómic es la creación de una atmósfera de pesadilla que está trufada de detalles surrealistas, cuando no directamente kafkianos. Y es que "Nameless" es un viaje alucinógeno, una suerte de exploración del terror a través del subconsciente. Resulta complicado conectar todas las piezas del lunático puzzle que nos propone Morrison, pero ello no impide que su lectura genere una cierta fascinación. Eso sí, hay que advertir que deberemos mantener una gran concentración para captar todo su significado, y aún así es probable que terminemos perdiéndonos en sus intrincados vericuetos.
La ambigüedad impregna cada una de las páginas, logrando que el lector dude en todo momento de la literalidad de lo que se nos cuenta. Me parece entrever también un espíritu de homenaje a cómics y relatos de ciencia ficción y horror de hace unas décadas, añadiendo un tono lovecraftiano que se hace muy presente durante toda la lectura.

El dibujo de Chris Burnham me parece muy adecuado, alcanzando un gran nivel de detalle y explayándose en las escenas más truculentas. No cabe duda de que el arte logra transmitir el ambiente pesadillesco que persigue Morrison y contribuye en gran medida al misterio de la obra gracias a unas composiciones de página muy dinámicas y originales. Remarcable también es el color, obra de Nathan Fairbairn, que utiliza una paleta muy llamativa en contraste con el tono sombrío de algunas escenas.


En definitiva, estamos ante una obra puramente Morrisoniana que funciona a distintos niveles siempre que el lector consiga conectar con ella, cosa que no es fácil. Aquel que busque historias sencillas y de lectura rápida, mejor que mire en otro lado porque la complejidad y rareza de "Nameless" le espantará a las primeras de cambio. A mí me ha funcionado en su mayor parte, aunque confieso que se me han escapado cosas y que a ratos su digestión no ha sido nada fácil.

Mi nota: 7

27 de marzo de 2016

EL BOSQUE DE LOS SUICIDAS (El Torres, Gabriel Hernández - Dibbuks)


Tras los recientes visionados de El bosque de los suicidios (2015) y Halloween Mortal (2013), que como podéis leer en sus respectivas entradas no terminaron de hacer justicia al tétrico bosque, decidimos concluir la "trilogía de Aokigahara" con el cómic El bosque de los suicidas (sugerencia directa del amigo @CiruelasBlog).

La historia de "El bosque de los suicidas", sin ser calcada a las de las películas mencionadas, guarda ciertas similitudes. Aquí nos topamos con dos tramas paralelas que constituyen el corazón del relato. Por una parte se nos presenta la historia de Alan, un americano que lleva un tiempo viviendo en Japón y que acaba de romper con su novia japonesa. Ésta no se lo toma nada bien y decide poner fin a su vida en Aokigahara. Al mismo tiempo, seguiremos a Ryoko, una joven que trabaja en el mismo bosque, donde hace unos años perdió a su padre sin que se llegara a encontrar su cuerpo. Sólo con leer estas líneas podéis daros cuenta de que el trasfondo de los personajes está mucho más trabajado que en las películas, siendo este uno de los múltiples aspectos en los el guión de El Torres se muestra muy superior.


También la ambientación está mucho más aprovechada en el cómic, logrando transmitirnos las sensaciones de tristeza y depresión que rezuma el bosque. Además, su narrativa le permite ofrecer momentos dramáticos de una intensidad no vista en las películas, e incluso podríamos decir que las escenas puramente terroríficas están más logradas.
El dibujo contribuye poderosamente a trasladar esa imagen tétrica y triste del bosque y de los espíritus atrapados en él. Con un trazo sucio, Gabriel Hernández consigue que el bosque parezca opresivo y amenazador. Hernández se luce en las escenas más impactantes trasladando perfectamente el efecto chocante que depara el cine de terror nipón.

Recientemente, El Torres alegó un posible caso de plagio tanto del cómic que nos ocupa como de El Velo, otra de sus obras. El guionista mencionó directamente a las películas The Veil (2016) y a la ya mencionada "El bosque de los suicidios". No puedo manifestarme respecto a "El Velo" ya que no lo he leído ni he visto la película, pero respecto a "El bosque de los suicidas" me temo que las acusaciones son infundadas, ya que, aparte de que ambas obras están ambientadas en el mismo bosque, las tramas discurren por caminos muy diferentes.


Sea como sea, estamos ante un cómic de terror muy recomendable que cuenta con una magnífica atmósfera y un estilo propio gracias a los lápices de Gabriel Hernández. A la tercera va la vencida, y al fin hemos encontrado una historia que consigue darle al bosque de Aokigahara la entidad que su leyenda merece. Y, encima, es de autores españoles. ¿Quién puede pedir más?

Mi nota: 7

24 de marzo de 2016

BATMAN V SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA (Zack Snyder, 2016)

Ya está aquí. Después de meses y meses de avances, rumores, desmentidos y muchas expectativas, Batman v Superman: El amanecer de la justicia ha llegado a nuestras pantallas. Está claro que esta película no existiría de no ser por el masivo éxito que está cosechando Marvel con cada entrega de Los Vengadores. DC y Warner han empezado con desventaja en esto de los universos superheroicos compartidos, y ahora intentan recuperar terreno para no quedarse sin un trozo del pastel, aunque la política que han seguido no ha estado exenta de controversia, ya que han ido siempre a rebufo de las producciones marvelitas, y aparentemente sin una planificación demasiado clara a largo plazo. ¿Habrán sido capaces de superar todos estos obstáculos? Sigan leyendo.

"Batman v Superman" tiene un arranque brillante (pese a la eterna repetición del origen de Batman) que nos remite directamente al final de El hombre de acero (Man of Steel, 2013), y que sienta las bases del estilo que seguirá el filme. La película tiene en su mayor parte un tono bastante adulto, tanto que probablemente su primera hora resulte aburrida para un público infantil. En este sentido me ha sorprendido para bien, pues logra acertar en algo tan complicado como dar seriedad a una trama que enfrenta a los dos superhéroes más famosos de DC. Vale que Christopher Nolan ya había establecido ese aire oscuro y adulto en sus películas de Batman, pero hacer lo mismo en una película que tiene que servir de introducción para la Liga de la Justicia sin que resulte ridículo tiene su mérito. Claro que esto lo logra sólo en parte, como veremos más adelante.
Por tanto, puedo decir que los tres primeros cuartos de la película me han supuesto una sorpresa muy agradable e inesperada, con un ritmo ascendente y una trama que, sin inventar nada nuevo, es ejecutada de un modo ciertamente estimulante y con alguna que otra sorpresa que no esperaba. El humor brilla por su ausencia pero tampoco lo echamos de menos gracias a que el guión (salvo algún detalle injustificado) consigue que nos enganchemos a la trama al aportar un enfoque muy diferente a lo que nos ha acostumbrado Marvel. Curiosamente, la película me funciona mejor cuanta menos acción hay en pantalla, lo cual no deja de ser extraño para una producción de superhéroes. Los efectos especiales cumplen con creces, sobre todo en las espectaculares secuencias iniciales.

Lamentablemente, cuando llegan los fuegos artificiales la cosa empieza a flojear, y todo lo que se había construido tan modélicamente comienza a crujir y chirriar de mala manera. La secuencia de la persecución del batmóvil resulta muy confusa y ya nos avisa de lo que podemos esperar en cuanto a escenas de acción. Creo que pesa demasiado la obligación de introducir tanto a Wonder Woman como a otros personajes. Entiendo que tiene que ser así, pero si todo se hubiera ceñido al enfrentamiento Batman-Superman la cosa hubiera quedado bastante redonda. Toda la acción del último tramo le cambia totalmente la cara a la película y la convierte en algo estándar, sobado y un tanto cutre. El mejor ejemplo de esto es la música que acompaña a Wonder Woman, que rompe radicalmente con el score del resto del film. No quiero entrar en detalles para no soltar spoilers, pero es una pena que nos quedemos con mal sabor de boca debido a toda esta parte final.

Vamos con el reparto. Una de las grandes polémicas se fraguó con la contratación de Ben Affleck para interpretar a Batman/Bruce Wayne. Desde el principio me pareció una elección adecuada, y viendo el resultado puedo afirmar que Affleck es un buen Batman, pero sobre todo convence como un Bruce Wayne que termina siendo el gran protagonista. Henry Cavill continúa en la misma línea que en "El hombre de acero", y poco a poco se va afianzando como Superman pese a una cierta dificultad a la hora de cambiar el rictus. Aunque la chica lo intenta, Gal Gadot me parece una Wonder Woman bastante sosa y con poca entidad, sigo pensando que es un error de cásting. Por cierto, la voz que le han puesto en el doblaje es HORROROSA. Jesse Eisenberg, a pesar de contar con algunas de las mejores líneas de diálogo, hace gala de un histrionismo exagerado. A ratos parece que, en lugar de interpretar a Lex Luthor, esté intentando imitar al Joker. Tengo un problema con Amy Adams, y es que no consigo que me caiga bien. Para colmo, su Lois Lane resulta antipática y vuelve a tener las mismas habilidades que en "El hombre de acero", esto es, la capacidad para recorrer distancias enormes en unos minutillos.

Zack Snyder ha estado cerca de crear una gran película pero en última instancia no ha podido evitar la inercia corporativa. Algunas decisiones poco acertadas (aunque muchas de ellas son inevitables, al fin y al cabo) y un tramo final que queda muy por debajo del resto del metraje, terminan suponiendo un lastre importante para el conjunto. Aún así, el disfrute que me ha supuesto una gran parte de la película no me lo quita nadie. Eso sí, pensando en el futuro, me cuesta horrores pensar en una Liga de la Justicia que adopte el mismo tono que esta "Batman v Superman". Pero eso será otra historia.

Mi nota: 6,5

21 de marzo de 2016

CALLE CLOVERFIELD 10 (Dan Trachtenberg, 2016)

Tras sufrir un accidente en la carretera, una joven despierta en un búnker encadenada a la pared. Pese a creerse secuestrada, su captor le explica que en realidad le ha salvado la vida ya que ha habido un ataque químico de naturaleza desconocida y el exterior se ha vuelto inhabitable. 

Los que llevéis algún tiempo leyendo este blog, sabréis que una de mis debilidades es el hoy tan denostado formato found footage. Una de las películas que más se salió de lo habitual en este subgénero fue Monstruoso (Cloverfield, 2008), que tocaba el tema de las invasiones alienígenas de una manera poco vista. Pese a la mala prensa que cosechó, reconozco que la película de Matt Reeves no me desagradó en absoluto. En un extraño movimiento, ocho años después nos llega Calle Cloverfield 10 (10 Cloverfield Lane), a la que podemos considerar como un spin-off de aquella.

"Calle Cloverfield 10" cambia radicalmente el tono y el estilo de su predecesora (aquí nos olvidamos del formato cámara en mano) para ofrecernos una trama que mezcla elementos de thriller, ciencia ficción y algo de terror. El inicio es prometedor y logra engancharnos, pero pronto nuestras expectativas se verán defraudadas. A medida que la trama avanza, la cosa se desinfla totalmente e iremos perdiendo interés a marchas forzadas. El problema es que la película no termina de saber a qué juega, ya que cambia de tono en unas cuantas ocasiones, supongo que para buscar el desconcierto del espectador. El desastroso guión acaba echando por tierra cualquier buena intención, y por cada acierto se acumulan unos cuantos errores de bulto que arruinan la función.  La tramposa justificación para algunas de las cosas que suceden resulta un recurso zafio (se nos dice que la protagonista quería ser diseñadora de moda para dar validez a algo que pasará después) y deja en evidencia lo pobre del libreto. Como es costumbre, no voy a soltar ningún spoiler, pero he de decir que el desenlace está desaprovechadísimo y nos regala una escena de lo más patillera sin ninguna justificación.

El trío actoral está formado por Mary Elizabeth Winstead, John Goodman y John Gallagher Jr. Los tres hacen un trabajo decente, y aunque Mary Elizabeth Winstead supera en minutaje en pantalla a sus compañeros, es John Goodman el que sobresale, tirando de veteranía y dotando a su personaje de una necesaria ambigüedad. 

Pese a los buenos elementos con los que ha contado el debutante Dan Trachtenberg, y a algún momento impactante que puede sorprender, el director no arriesga demasiado al apostar por un desarrollo previsible obviando las turbias connotaciones que podrían haberle dado a la película una entidad mucho mayor. En mi opinión, y pese a las buenas críticas que está recibiendo, "Calle Cloverfield 10" no vale nuestro dinero.

Mi nota: 3

18 de marzo de 2016

TODAVÍA ESTAMOS AQUÍ (Ted Geoghegan, 2015)

Sorpresa muy agradable la que me he llevado con Todavía estamos aquí (We are still here), ya que se trata de una cinta de terror en la que se nota un gran cariño y respeto hacia el género. La fórmula que nos presenta la película es sencilla: una casa en un lugar bastante aislado, un matrimonio que llega a ella buscando alejarse de un pasado traumático y una escalada de acontecimientos extraños. Está claro que la trama no inventa absolutamente nada nuevo y que repite los clichés más habituales del género, pero la gracia está en que lo hace de una manera sobria y apoyándose en una lograda atmósfera.

La película transcurre con un ritmo pausado que marca un tono muy conveniente para crear una ambientación opresiva. El director hace una magnífica utilización de las localizaciones para que en todo momento sintamos una cierta sensación de inquietud bajo la que subyace un elemento amenanzante siempre presente. El impactante rush final nos explota en la cara casi sin avisar, y es aquí donde la película suelta con virulencia toda la carga de tensión que había ido acumulando durante su metraje. Mención especial para unos efectos especiales con sabor añejo, totalmente artesanales y de la vieja escuela.

En el elenco de actores encontramos a toda una musa del cine de terror de hace unas décadas, Barbara Crampton, que siempre será recordada por Re-animator (1985). Aquí Crampton convence transmitiendo la tristeza y la resignación de una mujer que ha perdido a su hijo. Quiero destacar también a Larry Fessenden, cabeza visible del estudio Glass Eye Pix, productora especializada en películas de terror de bajo presupuesto (entre sus producciones destacan las primeras películas de Ti West). Fessenden aparece como actor en muchas de las cintas que produce, y aquí tiene un papel bastante importante y que cuenta con uno de los mejores momentos del filme. También reseñable es el trabajo de Monte Markham, veteranísimo actor de extensa carrera sobre todo en productos televisivos.

El director Ted Geoghegan debuta en el largometraje con buen pie al dotar a su ópera prima de un estilo sobrio y al utilizar mecanismos tradicionales. Aunque la película cae en algunos momentos en el efectismo de los sustos fáciles tan sobreexplotado en nuestros días, y pese a algún desacierto flagrante del guión, finalmente "Todavía estamos aquí" triunfa al decantarse por un desarrollo y, sobre todo, un desenlace con sabor a clásico del género que a buen seguro sabrán apreciar los aficionados más curtidos.

Mi nota: 7


16 de marzo de 2016

DOGGY BAGS vol. 2 (Varios Autores - Dibbuks)



El segundo número de Doggy Bags ya está aquí, de manera que volvemos a tener nuestra ración de pulp salvaje en tres nuevas historias totalmente deudoras de la serie B más incorregible. De nuevo la portada es toda una declaración de intenciones y un perfecto adelanto de lo que vamos a encontrar en el interior. Al igual que en el volúmen 1, todo el tomo está aderezado con dossiers explicativos sobre algunos detalles que encontraremos en las historias, así como de esos anuncios que antiguamente plagaban las páginas de múltiples publicaciones baratas.

El primer relato, llamado Elwood and the 40 freak bitches resulta altamente provocador y muy políticamente incorrecto. Los autores Ozanam y Kieran nos cuentan cómo Elwood, un redneck que trabaja en una gasolinera, se percata de la repentina atracción que causa sobre las mujeres. Esto le lleva a descubrir que algunas mujeres no son humanas, y entonces empezará una salvaje caza de féminas. La historia es la más explícita que hemos leído en los 2 volúmenes en cuanto a contenido sexual y, como digo, puede resultar bastante polémica para miradas conservadoras. Pero, al mismo tiempo, tal vez sea la que mejor representa el espíritu sin concesiones de "Doggy Bags".

Elwood and the 40 Freak Bitches

En The Border, un grupo de militares veteranos se dedican a vigilar la frontera con México para evitar por todos los medios la entrada ilegal de inmigrantes. La dupla formada por el guionista Run y el dibujante Guillaume Singelin nos trasladan al árido desierto fronterizo con una perfecta ambientación, e introducen un elemento de crítica social muy marcado. El desenlace, para variar, no escatimará en violencia y horror.

The Border

Para concluir, Run se hace acompañar a los lápices por Mathieu Bablet en Vuelo Express 666 para adaptar una historia real, la de Auburn Calloway, que un buen día subió a un avión haciéndose pasar por personal de la compañía aérea para, ni corto ni perezoso, intentar masacrar a los pilotos en pleno vuelo. En poco más de 30 páginas asistiremos a una salvaje exhibición de escenas dantescas, con una de las mayores proporciones de sangre por viñeta que recuerdo.

Vuelo Express 666

Si he de quedarme con una historia, elijo la primera por su extraña ambigüedad y porque representa a la perfección lo que quiere transmitir "Doggy Bags". Este segundo volúmen resulta más excplícito que su predecesor, y los niveles de mala leche, gore y sexo han aumentado considerablemente. "Doggy Bags" es como un escorpión venenoso que te clava su aguijón y, una vez que te ha inoculado su veneno, ya no hay remedio para tí, incauto lector.

Mi nota: 7

Relacionado: Doggy Bags vol. 1

14 de marzo de 2016

DESCENDER vol. 1 (Jeff Lemire, Dustin Nguyen - Astiberri)


Diez años después de que unos robots gigantescos llamados los Cosechadores causaran el caos en los planetas del Consejo Galáctico y diezmaran dramáticamente la población humana, un pequeño androide llamado Tim-21 despierta en una luna abandonada. El código interno de Tim-21 puede ser la clave para salvar a la raza humana, por lo que se convierte en el robot más buscado del universo.

Descender es una curiosa propuesta firmada por el guionista Jeff Lemire (Sweet Tooth, Trillium) que apuesta por una ciencia ficción de corte clásico, en la que el relato de aventuras se mezcla con una aproximación al tema de la conciencia robótica. De hecho, por lo visto en este primer volúmen podríamos definir a la serie como una especie de crossover entre Star Wars e Inteligencia Artificial, de la que extrae las más obvias influencias. Aparte de un guión con una premisa interesante (aunque no excesivamente novedosa), la mejor baza de "Descender" está en unos personajes muy bien definidos que resultan bastante carismáticos. En el grupo protagonista destaca evidentemente el androide-niño Tim-21, claramente deudor del David de "Inteligencia Artificial". Pero también resultan muy llamativos personajes como la capitana Telsa o el doctor Quon, lo cual ayuda al lector a interesarse por ellos e involucrarse más en la historia.


Sin embargo hay unos cuantos aspectos negativos que lastran en buena medida el total disfrute de la obra. Al tener a Lemire al guión y contando con un protagonista infantil, esperaba un tono con más paralelismos al de "Sweet Tooth", es decir, una historia mucho más árida, introspectiva y adulta, pero lo que me he encontrado es algo bastante más estándar. Sí que se hurga en el aspecto emocional en uno de los capítulos, pero el resto se ocupa de desarrollar la trama de una manera poco original. Quiero dejar claro que esto es exlusivamente un problema mío y que no debe restar interés a un lector que se acerque a la obra sin tantas expectativas. Otra de las cosas que me chirría, no sólo en "Descender" sino en la mayoría de historias con robots de por medio, es la excesiva humanización de las máquinas. De nuevo es una manía personal, pero prefiero un tratamiento más sobrio de las inteligencias artificiales, ya que considero un error el exagerado uso que suele hacerse del comportamiento emocional de los robots. Y lo digo a sabiendas de que una rama muy importante de la ciencia ficción se basa en la explotación de este conflicto.


Puede resultar chocante ver un dibujo con un tono tan marcadamente pictórico en una trama futurista, pero lo cierto es que, sorprendentemente, le va muy bien a la historia. Si nos fijamos bien, nos daremos cuenta de que los lápices de Dustin Nguyen resultan bastante esquemáticos (de hecho, en muchas ocasiones los fondos apenas son un bosquejo o directamente no existen), pero es el color el que eleva el aspecto artístico por encima de la media y le otorga una personalidad propia. A ello colabora con éxito la edición de Astiberri, cuyo papel de alta calidad hace que los colores resalten con una gran nitidez.

En definitiva, creo que con "Descender" tenemos una historia que no revolucionará el género de ninguna manera, pero que pese a los detalles que personalmente no me convencen, puede disfrutarse muy a gusto como un pasatiempo entretenido y, de momento, sin demasiadas pretensiones.

Mi nota: 6,5

12 de marzo de 2016

VERSUS IV: HALLOWEEN MORTAL (Steven R. Monroe, 2013)

¡Volvemos a tener un nuevo Versus, amigos! En esta ocasión, la crítica compartida hay que agradecérsela al blog amigo Ciruelas de Ultratumba (si os gusta el cine de terror ya estáis tardando en apuntarlo en vuestros favoritos), cuyo responsable Pedro (@CiruelasBlog en Twitter) retó a quien quisiera recoger el guante a ver Halloween Mortal (Grave Halloween), un subproducto televisivo ambientado en el tan de moda bosque de Aokigahara. Y claro, como aquí nos atrevemos a todo, no tuvimos reparo en volver a sumergirnos en el susodicho bosque. Por cierto, Ciruelas de Ultratumba es el espacio donde Pedro vuelca su devoción por el cine de terror a través de exquisitos análisis de producciones de distinto pelaje que llegan a nuestro país, y a las que exprime con maestría como vais a poder comprobar a continuación.


HALLOWEEN MORTAL (por Ciruelas de Ultratumba)


Halloween Mortal (Steven R. Monroe, 2013) es una tv-movie perteneciente a la familia de películas originales producidas para el canal Syfy, producciones que han alcanzado cierta visibilidad en los últimos años gracias al éxito de la saga Sharknado. Con su clara vocación por la serie B, presupuestos no superiores a los 2 millones de dólares y estrenos programados para los sábados por la noche, este tipo de filmes se han convertido en una importante enseña de la cadena. Pero no os dejéis engañar por "Sharknado", ni por la inclinación de Syfy hacia la ciencia-ficción. Esta cinta constituye una aproximación cabal al género de terror, o eso pretendían sus responsables.

La película nos sitúa en Japón y cuenta la historia de Maiko (Kaitlyn Leeb), una estudiante de intercambio de origen japonés que fue adoptada por una familia estadounidense a muy corta edad. El reciente suicidio de su madre en el bosque de Aokigahara, uno de los mayores puntos negros para este trágico fenómeno, motiva a Maiko a internarse allí el 31 de octubre. Su objetivo es llevar a cabo una ceremonia que ayude al espíritu de su madre a encontrar la paz eterna. Unos compañeros de clase acompañarán a Maiko en esta aventura con la idea de grabar un documental sobre el tema. Pero las cosas no resultarán como los muchachos esperan.

En comparación con El Bosque de los Suicidios (Jason Zada, 2015), reciente producción hollywoodiense ambientada también en Aokigahara, este telefilme se antoja un esfuerzo mucho más franco. Libre del imperativo de alejarse del trillado j-horror en cuanto al diseño de criaturas, "Halloween Mortal" recrea con mayor fidelidad el folclore japonés. De este modo, los yurei que atormentarán a este grupo de jóvenes yanquis visten verdaderamente kimono blanco y poseen largas melenas negras. E incluso atisbaremos, hacia el final de la cinta, una especie de fuegos fatuos recreados, eso sí, mediante un CGI tan cutre como el que se reserva para el resto de efectos digitales de la cinta, afortunadamente escasos.

Además, los responsables de esta tv-movie evitaron el impulso hipócrita consistente en aprovechar sin remilgos el gancho comercial de un lugar real que concentra decenas de tragedias al año, para luego desvivirse por dejar claro durante la película que ni el bosque, ni lo japonés, constituyen sinónimos de maldad pura. Así, a diferencia de las medias tintas de "El Bosque de los Suicidios", la puesta en escena de "Halloween Mortal" trabaja con toda naturalidad para convertir Aokigahara en una auténtica casa del terror. Una atracción de feria pródiga en ultraterrenos susurros extranjeros, brisas siniestras, yurei malvados y vegetación asesina. Un recorrido fantasmal que nos llevará, sin grandes dosis de gore, a través de un esquema de recuento de cadáveres donde podrán intuirse ciertos homenajes a Viernes 13, Evil Dead o Poltergeist...siempre y cuando pongáis mucho de vuestra parte.

Porque, reducida a lo esencial, la película no hace más que introducirnos en una casa del terror cuyos trucos ya conocemos de memoria. No se trata de que "Halloween Mortal" tenga un ritmo tan flojo, ni tampoco de que los giros se hagan tan predecibles. El letargo que nos invade casi desde el comienzo tiene más que ver con la frialdad que despierta cada golpe de efecto, pues ya hemos visto esos recursos demasiadas veces. Aunque tampoco conviene negar que esta casa del terror enseña desde lejos el cartón piedra y los parches de pintura. Además del mencionado CGI, encontramos unos actores terribles, situaciones que se deslizan hacia lo ridículo muy a menudo y una fotografía que resulta atroz incluso antes de que nos exponga a los feos filtros de esos flashbacks mediante los cuales se narra la infancia de Maiko.

Desde cierto punto de vista, esta infancia tormentosa quizá pueda dar lugar a la reflexión en torno a ciertas cuestiones temáticas. Como, por ejemplo, la brecha emocional que abre en ocasiones el pleno conocimiento de una situación de adopción, o la complicada relación que establecen país de adopción y patria de origen en la psique de un inmigrante de segunda generación. Pero, sinceramente, todo esto ya me parece ir demasiado lejos. A fin de cuentas, nos encontramos ante un proyecto televisivo de ambientación marcadamente oriental que, con toda probabilidad, sería aprobado por los ejecutivos de turno a condición de que colaran en el argumento la festividad de Halloween y un par de calabazas para que la cosa cuadrara mejor con la fecha de emisión en la cadena. Huid.

Mi nota: 2


HALLOWEEN MORTAL (por Dentro del Monolito)


"El bosque nos hace jugarretas".

Esta frase, pronunciada por uno de los personajes de Halloween Mortal (Grave Halloween) es toda la sinopsis que necesitaréis saber de esta película o, mejor dicho, TV movie. Decía en mi opinión sobre El bosque de los suicidios (2015)  que a ratos parecía un telefilme barato. Pues bien, "Halloween Mortal" es literalmente eso. Esta producción rodada para el canal Syfy ahonda en la leyenda del bosque de Aokigahara, con una premisa casi calcada a la de la citada "El bosque de los suicidios". Cambiamos a una hermana por una madre, metemos más espíritus si cabe y hala, ya lo tenemos todo apañado.

Como cualquier telefilme al uso, la cinta presenta un tono absolutamente plano en todos sus aspectos. Contamos aquí con una factura técnica mediocre, con un claro desaprovechamiento de la utilización de la cámara en mano. Tenemos una excusa barata para utilizar la festividad de Halloween y meterla en el titulo para que tenga más tirón. Para rematar, se nos presentan los típicos personajes jóvenes de encefalograma plano que caen antipáticos desde el principio y a los que estás deseando que los espíritus les den "cariño".  La trama tampoco se molesta en guardar una mínima coherencia, por lo que asistiremos a una serie de situaciones que carecen de mucho sentido.

Como puntos a su favor diré que el nivel de truculencia sí que me ha parecido mayor de los habitual en este tipo de productos. De hecho, se podría decir que la cinta tiene bastante de slasher, ya que los protagonistas irán cayendo uno tras otro. Seremos testigos de un par de muertes con un alto contenido de gore (para los estándares de un telefilme, claro) y, además, los efectos de maquillaje no están del todo mal resueltos.

El director Steven R. Monroe cuenta en su extensa filmografía con títulos tan sugerentes como Sasquatch Mountain, Tornados de hielo, Ogre o Larvas asesinas, todas ellas producciones televisivas de dudoso calado. Lo más llamativo de su carrera es I spit on your grave (2010), remake de la cinta del mismo título del año 1978 perteneciente al subgénero "rape and revenge".
En cuanto al reparto, hay poco que rascar. Formado por actores jóvenes desconocidos y siempre adscritos a producciones televisivas, ofrecen unas "interpretaciones" de muy bajo nivel. El mayor logro alcanzado por cualquiera de ellos lo consiguió la protagonista Kaitlyn Leeb, que apareció en el remake de Desafío Total de 2012 haciendo ni más ni menos que de ¡la mujer de 3 tetas!. Con eso está todo dicho.

Lo que me ha quedado claro es que en estas películas no sólo los personajes se pierden al adentrarse en el bosque, sino que los propios directores, aunque comiencen correctamente, terminan extraviando cualquier buena intención dentro de una maraña de despropósitos. En descargo de "Halloween Mortal" hay que decir que al menos es honesta en el sentido de que no oculta su condición de telefilme, y que no es mucho peor que "El bosque de los suicidios". De hecho, por momentos da la sensación de que la atmósfera está más lograda en este telefilme. En general, estamos ante una TV-Movie aburrida y sólo apta para ver un domingo después de comer. Aunque tampoco le podemos pedir mucho más a este tipo de productos, la verdad.

Mi nota: 3

Relacionado:
Crítica de El bosque de los suicidios (2015) en Ciruelas de Ultratumba
Crítica de El bosque de los suicidios (2015) en Dentro del Monolito

10 de marzo de 2016

EL MULTIVERSO (Grant Morrison, Varios Autores - ECC)


El Multiverso es una serie de 9 números orquestada por el célebre guionista Grant Morrison que aglutina a una gran parte del universo DC para tratar de darle un sentido o crear un caos absoluto, depende de cómo queramos verlo. La cosa se vertebra alrededor del ataque al Multiverso por parte de unas entidades denominadas "La Nobleza". En los sucesivos números seremos testigos de diferentes crisis en varias de las 52 tierras que componen este Multiverso, siendo cada una de ellas distintos trasuntos del propio universo DC (y algunas con toques del universo Marvel).

Cada uno de los números funciona como una historia independiente que podría leerse de manera unitaria. El nexo que los une a todos son los propios cómics, que aparecen integrados dentro de la trama funcionando a modo de mcguffin y utilizados como un recurso "meta" muy propio de Morrison. Vamos a encontrar un poco de todo en esta colección, ya que tenemos historias de superhéroes al uso, relatos que homenajean a la golden age, tramas futuristas o distópicas, y hasta una guía con la descripción de las 52 tierras. 

En cada número el guionista escocés ha trabajado con un dibujante distinto, la mayoría de ellos adecuado para el tipo de historia que cuentan. Algunos de los elegidos son nombres tan destacados como Ivan Reis, Chris Sprouse, Frank Quitely o Jim Lee.


Como es normal en una serie de este tipo, algunos números quedan por encima de otros aunque el nivel general es más que aceptable. Pero sin duda dentro de la serie hay dos números que destacan por méritos propios: el 4 y el 8. El número 8 (llamado Ultra Cómics) es un magnífico ejercicio de metacómic que rompe continuamente la cuarta pared y que utiliza al lector como interruptor desencadenante de sucesos. De hecho, en varias ocasiones se nos ordena que no sigamos pasando las páginas, en un juego psicológico como pocas veces hemos visto en un tebeo de superhéroes.
Pero la joya de la corona es el número 4, llamado Pax Americana. En esta historia, tal vez la más independiente de toda la serie, Morrison crea un auténtico trabajo de relojería con la ayuda de un extraordinario Frank Quitely a los lápices. "Pax Americana" supone un sorprendente homenaje a nada menos que Watchmen, dando una vuelta de tuerca a esquemas y conceptos que poblaban la inmortal obra de Alan Moore. Desde la misma portada (que, como en "Watchmen", corresponde a la primera viñeta del cómic) hasta los personajes (Grant Morrison adopta aquí a los personajes originales de la editorial Charlton Cómics que Moore no pudo utilizar por problemas de derechos), todo se convierte en un extraño reverso de la obra de Moore, tanto en forma como en fondo. La historia abunda en la circularidad de la obra aportando, como ya hacía "Watchmen", múltiples capas de lectura. Incluso dentro del propio cómic se nos insinúa que su lectura puede realizarse en diferentes órdenes, pudiendo incluso leerse del revés. Es tremendo el grado de detalle y de simetría que ha conseguido Morrison en apenas 40 páginas, en una historia que sin duda necesita varias relecturas para empezar a captar todo su significado y que por sí sola compensa el hacerse con esta serie.


"El Multiverso" debería haber sido el auténtico evento DC de las últimas décadas, ya que representa un más que decente homenaje a la historia de la editorial y, viendo los unánimes comentarios negativos que está generando "Convergencia", deja en pañales a los auténticos eventos que deberían haber cambiado la vertiginosa tendencia descendente de la editorial. Lo recomiendo, y si no sois de este tipo de series, hacedme caso y al menos comprad el número 4 "Pax Americana".

Mi nota: 7

7 de marzo de 2016

AVA'S POSSESSIONS (Jordan Galland, 2015)

Ava ha sido vícitma de una posesión demoníaca. Afortunadamente, acaba de ser exorcizada por un sacerdote, y ahora tendrá que retomar su vida normal asistiendo a sesiones de "Poseídos anónimos" mientras lucha por impedir que el demonio que la poseyó vuelva a hacerlo.

Dentro del cine de género hemos tenido abundantes producciones sobre posesiones demoníacas que, con mayor o menor fortuna, han intentado siempre trasladar al espectador una sensación de horror ominoso. En este sentido, Ava's Possessions se diferencia del resto ya que se remite a lo que sucede después de la liberación de la persona poseída, cosa que pocas veces se ha tratado.

Lo que nos escontramos en esta curiosa producción es una vuelta de tuerca al cine de posesiones que, al contrario de lo habitual, huye del terror para ofrecer una visión irónica y original de este tema tan trillado. Lamentablemente, "Ava´s Possessions" fracasa más allá de su novedosa premisa debido a que no tiene muy claro hacia dónde tirar. Tiene toques de comedia negra, de thriller y hasta de drama, pero no acaba de aprovechar bien esa diversidad. Su indefinición hacia un género le pasa factura, ya que no termina de decidirse hacia ninguno en particular.
Visualmente está bastante bien trabajada, con una estética muy indie y por momentos algo retro (al estilo de producciones como It Follows (2014)). El problema es que el tratamiento tan hipster del apartado visual parece ir generalizándose en este tipo de cintas de bajo presupuesto, y es algo que personalmente empieza a resultarme irritante ya que le resta mucho de sucio y turbio, cosa que no le hubiera venido nada mal a esta película.

El peso de la función recae sobre la joven actriz Louisa Krause, que se desenvuelve con una actitud un tanto sosa pero que, sin embargo, desprende un cierto carisma. Me gustaría verla en otros trabajos. Entre el plantel de secundarios podemos destacar la siempre agradable presencia del veterano William Sadler o la estimulante participación de la desconocida Annabelle Dexter-Jones. 
En la dirección encontramos a Jordan Galland, que firma con éste su tercer largometraje. Aunque el director le otorga a la cinta un aspecto visual que puede resultar interesante, en mi opinión no ha sabido encontrar un ritmo que enganche al espectador.

La sensación general que nos deja "Ava's Possessions" es que le falta punch. Pese a contar con un planteamiento original y con grandes posibilidades, el desarrollo de la película decepciona y llega a aburrir en su tramo final.
Curiosa pero fallida. Una pena.

Mi nota: 4

5 de marzo de 2016

AVE CÉSAR (Ethan Coen/Joel Coen, 2016)

Ave César es la nueva comedia de Ethan y Joel Coen, en la que los famosos hermanos vuelven sus miras hacia el Hollywood de los años 50. La película cuenta las diatribas de un productor al cargo de un estudio cinematográfico, donde se llevan a cabo rodajes tan diferentes entre sí como un peplum bíblico, un musical o una comedia romántica. Un día, uno de los más famosos actores del estudio es raptado tras rodar una escena.

"Ave César" se convierte en un acertado homenaje a una época tan singular en el mundo del cine como los años 50. El diseño de producción raya a un gran nivel, consiguiendo retrotraernos a esa época clásica de un modo tan cariñoso como divertido. El problema es que la trama en sí resulta un tanto deslabazada, sin que se nos presente un hilo conductor demasiado definido. Lo que vamos a ver es una serie de situaciones que se utilizan para homenajear y parodiar el modus operandi de los estudios cinematográficos de aquellos años. La falta de una historia más general le termina pesando a la película y hace que el espectador pierda interés por momentos.
Aunque hay segmentos graciosos, se echan en falta unos gags más trabajados. Incluso creo que a esta película le hubiera venido bien ser una parodia total al más puro estilo spoof movie. Aún así, la cinta no carece de momentos acertados. Reconozco que me gustó especialmente la crítica que se hace a los guionistas, que, ya sea merecida o no, los deja en bastante mal lugar. También están muy logrados los números musicales que recrean escenas clásicas de películas de Esther Williams o Gene Kelly.

El reparto coral está encabezado por un gran Josh Brolin en un papel algo alejado de la imagen típica que tenemos del actor. Brolin se pone en la piel del productor Eddie Mannix, personaje que sirve de nexo de unión entre las diferentes historias. Junto a él, destacan George Clooney, Joseph Fiennes y Alden Ehrenreich (sin duda el personaje más gracioso de la película). También aparecen rostros tan famosos como Scarlett Johansson, Channing Tatum o Tilda Swinton, todos ellos en pequeños papeles.

Podemos convenir que no estamos ante lo mejor de los Coen, pues "Ave César" deja una sensación un tanto agridulce, quedándose a medias pese a sus buenas intenciones. Dicho lo cual, sin duda la película tiene su parte disfrutable gracias a una magnífica ambientación y un puñado de buenos momentos.

Mi nota: 6

3 de marzo de 2016

SANDMAN OBERTURA (Neil Gaiman, J.H. Williams III - ECC)


Neil Gaiman ha vuelto. Sandman ha vuelto. 25 años después de su creación, el escritor inglés retoma el universo que le dio fama y prestigio en todo el mundo. Pocas veces el término "historia circular" habrá sido más adecuado que a la hora de definir Sandman Obertura, pues lo que hace Gaiman no es más que crear una trama que funciona como prólogo del original. Pero lo hace de un modo tan especial que no nos daremos cuenta de ello hasta el final.

El argumento es lo de menos, ya que lo importante en este cómic es disfrutar el viaje. Diremos que todo empieza con la muerte de un "avatar" de Morfeo que representa el inicio de una presunta amenaza. "Sandman Obertura" revisita sus raíces y se convierte en una especie de recopilación de todos los elementos que utilizó Gaiman en su época dorada al frente de la colección. Muchos de los personajes más emblemáticos de este universo tan particular hacen aparición durante esta historia, lo cual representa un guiño que agradecerán los lectores de toda la vida. Además, se añaden algunas cosas que desconocíamos (los padres de Morfeo) y que sirven para enriquecer la historia. El guionista vuelve a hacer hincapíé en el eterno viaje de iniciación/finalización que suele estar presente en todas las grandes obras, y que ya pudimos disfrutar en algunos arcos antiguos de la serie. Una vez más, el continuo juego de humo y espejos que es marca de la casa es utilizado aquí de manera magistral.
Tal vez el único aspecto negativo reseñable es una cierta sensación de déjà vu, de haber leído la misma historia (o al menos una estructura semejante) anteriormente.


Aunque el guión es tan clásico como brillante, creo que el verdadero valor de "Sandman Obertura" se encuentra en el majestuoso arte creado por J.H. Williams III. Creo que no exagero al afirmar que pocas veces hemos visto unas composiciones de página tan variadas, imaginativas y preciosistas al tiempo que expositivas. Este cómic debería enseñarse en las escuelas de arte como la sublimación de un recurso puramente visual y artístico utilizado como medio narrativo tan válido como el propio guión. Algunas dobles páginas son un auténtico prodigio digno de ser enmarcado y colgado para poder admirarlo tranquilamente. El estilo de dibujo va oscilando según las escenas, adecuándose al cambiante tono onírico omnipresente durante toda la obra. Esto queda patente en un riquísimo uso del color por parte de Dave Stewart, cuyo nombre debería aparecer en letras de oro junto a los de guionista y dibujante.


Una vez visto el resultado final, se perdona totalmente el gran retraso que ha acumulado la obra desde que empezó a publicarse (hablamos de más de 2 años para seis números). Estamos ante una obra para mirar y admirar, para leer y releer. Neil Gaiman cierra el ciclo y es como si este "Sandmand Obertura" fuera el punto y final para el personaje, al menos por parte de un Gaiman que, en cierta manera, parece que firme una obra de despedida (aunque en los planes de DC está el seguir explotando este universo).
Para cualquier lector de Sandman esta es una lectura obligada, pero en mi opinión también puede servir para todo aquel que quiera empezar con el personaje (eso sí, alguien no acostumbrado a este tipo de cómics puede sentirse abrumado por su narrativa).

Hacedme caso y dejáos arrastrar por el Sueño...

Nota: 9