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30 de enero de 2016

FINDERS KEEPERS (Bryan Carberry/Clay Tweel, 2015)

A veces, los hechos más insignificantes pueden servir para ejemplificar historias de gran calado humano. En parte, eso es lo que vamos a encontrar en Finders Keepers, un documental que sigue la trayectoria de dos sujetos que resultan tan pintorescos como opuestos.

La premisa no puede ser mas surrealista: Shannon compra un trastero en una subasta. Dentro del trastero hay una barbacoa. Dentro de la barbacoa hay una pierna humana. Este descubrimiento será el desencadenante de la bizarra escalada de acontecimientos que enfrentarán a Shannon con John, el hombre que perdió la pierna en un accidente de avión.
El documental arranca de modo desenfadado y con un aire cómico dado lo estrambótico de la situación inicial, pero según va escarbando en la vida de los dos protagonistas la cosa va alternando entre un tono de comedia y otro más dramático. La suerte de los directores ha sido encontrar, aparte de una historia tan extravagante, a dos personajes fuera de lo común. Porque Shannon y John resultan ser dos caras de la misma moneda, dos héroes (o villanos) con un pasado oscuro y que ahora viven en una especie de fantasía surrealista. Los dos llegaron a hacerse famosos con esta historia, pero sus antecedentes y comportamientos nos hacen ver que no todo el mundo está preparado para ello.

No esperéis el típico documental con giro sorprendente, esto es otra cosa. Sin ser el documental del siglo, es cortito, simpático y puede hacernos pensar. Resumiendo, "Finders Keepers" resulta cómico en unos momentos y melancólico en otros, y su gran baza son dos protagonistas a los que al final uno no puede evitar cogerles cierto cariño. Porque en realidad, estos dos personajes no son más que dos capitanes Ahab persiguiendo a su Moby Dick particular (¡qué bonito me ha quedao!).

Mi nota: 6,5



28 de enero de 2016

TET (Paul Allor, Paul Tucker - IDW)


1968. El teniente Eugene Smith, destinado en Vietnam como traductor, está deseoso de regresar a América para casarse con su prometida vietnamita. Sus planes se torcerán cuando, en medio de la festividad del Tet (año nuevo), se ve obligado a investigar el cruel asesinato de su compañero Chip. 

Tet es una miniserie de cuatro números de temática bélica que intenta darnos una visión muy personal de las consecuencias de la guerra. La trama se centra en la ofensiva del Tet ocurrida en 1968, aunque el cómic apenas nos ofrece escenas de acción o combate. Alejándose de fuegos de artificio o espectacularidad, el guión de Paul Allor (del que ya reseñé la interesante Strange Nation) se centra en el drama personal del teniente Smith ofreciéndonos una mirada poco amable al corazón de una persona que termina perdiendo la esperanza. En este sentido, el guión está bien estructurado, alternando entre dos líneas temporales, una situada en 1968 y la otra en la actualidad. El problema está en que personalmente me ha transmitido bastante poco, y la intensidad dramática que se le presupone a la historia no me terminó de funcionar.


Yo soy de los que opina que en un cómic el guión debe primar sobre el arte, y creo que una historia suficientemente elaborada puede triunfar independientemente del dibujo, pero no al contrario. Pues bien, el dibujo de Paul Tucker me parece directamente mediocre tirando a pobre, lo cual no ayuda a que el lector se meta de lleno en la trama. Estamos ante un estilo muy poco trabajado y sin ningún tipo de carisma que sólo vería justificable en caso de ser utilizado para una historia de relleno, nunca para una miniserie. Punto negativo.


En esta ocasión, aunque el guión está bastante por encima del dibujo, no he conseguido conectar con lo que se nos cuenta. A su favor diré que la obra es corta, que está bien narrada y que en cierta medida es original, pero particularmente no me ha generado el suficiente interés. Si sois amantes del género bélico tal vez le encontréis más aliciente que yo.

Mi nota: 4

26 de enero de 2016

3 SERIES DOCUMENTALES QUE TE HELARÁN LA SANGRE EN GENBLOG.NET



Volvemos a colaborar con Generación Blogger. Por primera vez vamos a hablar de series, pero no de unas series cualquiera. Analizamos, sin spoilers, 3 series documentales que profundizan en unos casos criminales cuyas tramas superan con creces a la de cualquier ficción: El caso de la escalera, The Jinx y Making a murderer. Tres propuestas que, sin duda, os dejarán ojipláticos.

Podéis leer el artículo completo aquí: 3 series documentales que te helarán la sangre
¡Que lo disfrutéis!

24 de enero de 2016

DOS AÑOS, OCHO MESES Y VEINTIOCHO NOCHES (Salman Rushdie)

Dos años, ocho meses y veintiocho noches son exactamente mil y una noches, y sin duda la inmortal obra anónima impregna todas y cada una de las páginas de la nueva novela de Salman Rushdie. El controvertido escritor de origen indio nos pone en bandeja un nuevo enfrentamiento entre las fuerzas del bien y del mal, aquí encarnados por hombres y demonios. Las puertas que separan el mundo en que vivimos del fantástico reino del Peristán se han abierto, y los demonios o yinn campan a sus anchas por la Tierra propagando un período de caos tan absurdo como destructivo, conocido como Era de la Extrañeza. Pero dentro de los yinn también hay almas compasivas, y la princesa Dunia se apiadará de los humanos ya que vivió muchos años entre ellos.

Aunque la sinopsis pueda dar a entender que estamos ante una novela fantástica al uso, en realidad Salman Rushdie utiliza esta trama como nexo de unión de las diferentes historias que nos va a contar. En mi opinión, el escritor logra conjugar alta literatura con entretenimiento, y el resultado es una (o más bien muchas) magnífica parábola tan divertida como embriagadora. Con una exquisita prosa, Rushdie aprovecha múltiples recursos para hablarnos de filosofía, religión, sexo, mitología y hasta de superhéroes, al tiempo que va hilando una historia fantástica que al final es una metáfora de la eterna lucha entre el bien y el mal y de las diferencias que separan a los sres humanos. Los diferentes personajes están perfectamente dibujados, y casi todos ellos cuentan con su correspondiente historia o minihistoria que les da una entidad propia. Se adivinan unos cuantos toques autobiográficos en algunos personajes, que sirven para enriquecer la trama y añadir una segunda interpretación para algunos pasajes. Toda la novela está recorrida por un fino sentido del humor que consigue hacernos más ligera su lectura. También está salpicada de numerosas referencias, algunas más intelectualoides, pero otras sacadas directamente de la cultura audisual moderna dirigidas directamente a los lectores más frikis.

De Salman Rushdie sólo había leído anteriormente Los versos satánicos, que me pareció una obra maestra. De "Dos años, ocho meses y veintiocho noches" sólo puedo decir que está a la altura de dicha obra, y con eso está dicho todo.

Mi nota: 9

22 de enero de 2016

FANTASMAS vol. 1 (Joshua Williamson, Goran Sudzuka - Planeta Cómics)


Fantasmas (Ghosted) es una serie regular creada por el guionista Joshua Williamson (también autor de Muerdeuñas) y el dibujante Goran Sudzuka para la editorial Image. Planeta Cómic recopila en este primer volúmen los 5 primeros números de la serie.

"Fantasmas" comienza con el sangriento rescate de Jackson T. Winters, criminal que cumple condena y que es liberado por un coleccionista multimillonario para que realice un trabajo imposible: capturar un fantasma. Aunque estamos ante una historia de terror, cualquiera puede leer este cómic sin miedo, ya que hay pocas escenas truculentas y la trama huye de complicaciones para ir al grano desde su inicio. A su favor podemos decir que resulta muy deudor de los cómics de terror que se hacían hace unas cuantas décadas, en los que primaba ofrecer una historia de horror clásica sencilla, lejos de tramas y planteamientos enrevesados. En este sentido cumple con creces, se lee muy rápido y entretiene. Muy en la línea de The Unknown, obra que comentamos recientemente.


En lo que falla Joshua Williamson es en no poder crear una atmósfera suficientemente elaborada con los buenos elementos de los que dispone. La mansión donde se desarrolla la trama tiene mucho potencial pero está poco explotada. Podemos decir lo mismo de los personajes, de los que se nos cuentan pocas cosas y sólo están para hacer lo que se les presupone y poco más. El único personaje más trabajado es el carismático protagonista, y aún así nos quedamos con ganas de saber más de él, cosa que espero se solucione en próximos volúmenes.

El dibujo de Goran Sudzuca es funcional pero poco llamativo. Tal vez con un estilo un poco más oscuro o menos convencional se hubiera logrado una atmósfera más densa, pero nos tenemos que conformar con lo que hay.


Por tanto, con "Fantasmas" tenemos un cómic que se queda un poco a medias. Entretiene lo justo y ofrece un personaje principal que puede dar mucho juego en próximos volúmenes, pero reconozco que esperaba otra cosa. Hay que decir que la serie terminó en Estados Unidos en el número 20, así que podemos esperar que se publiquen 3 volúmenes más. Pese a ello, este primer volúmen es autoconclusivo.

Mi nota: 5,5

20 de enero de 2016

LOS ODIOSOS OCHO (Quentin Tarantino, 2015)

Con una brutal ventisca aproximándose, un cazarrecompensas pide ayuda a una diligencia para que le traslade a un lugar seguro. Dentro de la diligencia viaja un hombre que lleva prisionera a la cabecilla de un grupo criminal para presentarla ante la justicia en el pueblo de Red Rock. Debido a la tormenta, se verán obligados a parar en la Mercería de Minnie, un lugar de descanso para viajeros.

Quentin Tarantino, el plagiador/homenajeador más famoso del cine, ha vuelto para presentarnos un western 2.0 que recoge mucho de lo mejor del género pasado por el particular filtro del director. Nos encontramos en esta ocasión ante una película que derrocha buen cine por los cuatro costados y que maravilla durante sus dos primeros tercios e impacta en su excesivo segmento final. Los Odiosos Ocho (The Hateful Eight) se apoya en unos personajes de gran entidad, que no paran de hablar durante todo el metraje. Aquí Tarantino vuelve a demostrar su capacidad para crear diálogos de calidad siempre marcados por un cínico sentido del humor, consiguiendo que la incesante verborrea de sus personajes no sólo no aburra, sino que sea una de los elementos más destacables de la película. A esto ayudan dos factores: primero, la estructura y el desarrollo puramente teatral de la acción, ya que la inmensa mayoría del metraje está rodado en localizaciones interiores (primero la diligencia, después la Mercería de Minnie). Y segundo, una calidad interpretativa extraordinaria.

Me declaro incompetente a la hora de adentrarme en las referencias utilizadas por Tarantino para esta película, aunque es obvia la influencia del spaguetti western y, según tengo entendido, bebe mucho de El gran silencio de Sergio Corbucci, al menos estilísticamente. El temporal y los parajes nevados ya aparecían en esa producción de 1968.

La decisión de Tarantino de rodar en 70 milímetros me parece una sobrada, ya que en pocos sitios se podrá ver en este formato. No cabe duda de que los exteriores ofrecen un marco espectacular, y que el director ha logrado otorgar una gran amplitud a los interiores para que tengamos siempre presentes a la mayor parte de personajes posible. Visualmente, por tanto, me parece fantástica. No puedo dejar de mencionar un diseño de vestuario que está cuidado hasta el más mínimo detalle. Sombreros, pieles, guantes, calzados, todo refleja a la perfección la manera de vestir del lejano oeste y está pensado para trasladar al espectador el frío que desprenden esos parajes nevados y la tremenda ventisca que azota durante toda la película.
La banda sonora, a cargo del mítico Ennio Morricone, ofrece momentos imponentes mezclados con otros que resultan inquietantes. Eso puede ser debido a que, por falta de tiempo, se utilizaron temas descartados del score de La Cosa (John Carpenter, 1982), Tal vez lo menos acertado es la inclusión de un puñado de canciones sueltas que rompen con la partitura que propone Morricone.

Ignoro cuáles son los métodos de Tarantino de cara a sus actores, pero como ha quedado más que demostrado en casi todas sus anteriores películas, funcionan de un modo espectacular. Todos los actores están inmensos en su papel, y todos tienen su momento de lucimiento. Pero quiero destacar sobre el resto el descomunal trabajo de Jennifer Jason Leigh, que ofrece un auténtico recital como la intratable criminal Daisy Domergue. Igualmente sobresalen un Samuel L. Jackson que recuerda a sus mejores interpretaciones, y el desconocido para mí Walton Goggins, una especie de mezcla entre Jim Carrey y el Murdock de El Equipo A que se convierte en una de las grandes revelaciones de la película.

Pero no todo iba a ser bueno. Hay un par de puntos negativos que impiden, con matices, que la película sea redonda. El primero es la duración, y es que 3 horas son muchas para lo que se nos cuenta. Algunas situaciones están más alargadas de lo que sería ideal, y el espectador puede llegar al final exhausto. El otro gran pero es el exagerado tratamiento de la violencia en el tramo final. Para los que estamos acostumbrados a ver truculencia no hay mayor problema, e incluso se agradece que todo se resuelva de una manera tan expeditiva (lo cual emparenta en cierta medida a "Los odiosos ocho" con Reservoir Dogs), pero aún así hay que reconocer que el cambio de tercio es demasiado abrupto con lo que hemos visto hasta ese momento. Esto ahuyentará a mucha gente y estoy seguro de que arreciarán las críticas de gran parte del público. Para más inri, Tarantino inicia este desenlace introduciendo una voz en off que no había hecho acto de presencia anteriormente y que se me antoja totalmente innecesaria.

En definitiva, creo que "Los odiosos ocho" es un tremendo ejercicio de estilo de Quentin Tarantino digno de ser saboreado en pantalla grande. Aunque la parte más violenta puede resultar desmedida para mucha gente, lo contenido de los dos primeros tercios unido a unas interpretaciones fantásticas hacen que su visionado merezca mucho la pena.

Mi nota: 8

18 de enero de 2016

LA HABITACIÓN (Lenny Abrahamson, 2015)

La habitación (Room, 2015) nos cuenta la historia de una joven que fue secuestrada y lleva 7 años encerrada en una habitación con su hijo de 5 años. Su captor la visita cada noche para tener sexo, y el único contacto que tiene con el exterior es una vieja televisión que apenas funciona. Pese a todo, ella intenta que su hijo viva feliz entre esas cuatro paredes, creándole un universo ficticio con los pocos elementos que tiene a su alrededor.

La película está basada en la novela homónima de Emma Donoghue, que a su vez se inspira en el célebre caso de la austríaca Natascha Kampusch. Evidentemente, estamos ante un drama con todas las letras, con unas brillantes interpretaciones por parte de la emergente Brie Larson y del niño Jacob Tremblay que resulta todo un descubrimiento. No cabe duda de que el trabajo de estos dos actores supone una de las grandes virtudes de la película.

¿Cuál es el problema? Pues que "La habitación" está formada por dos películas diferentes. Me explico. La primera mitad me parece magnífica, y nos sumerge dentro de ese universo tan particular de un modo intimista, pero con un elemento amenazador siempre presente. Aquí, a pesar de la evidente situación dramática, tenemos un componente de thriller. Además, lo vemos todo como si fuéramos el niño protagonista gracias a un gran trabajo de dirección, y ese es el gran triunfo de este primer segmento. En la segunda mitad, todo se viene al traste y la película se convierte en un auténtico telefilme de sobremesa sin ningún interés, consiguiendo arruinar todo lo bueno que habíamos visto y haciendo que nos quede un mal sabor de boca al final.

Una pena, porque creo que si la película hubiera terminado tras su primera hora, habríamos tenido una de las películas del año. Lamentablemente se ha optado por alargarla innecesariamente y hacer que quede como una película del montón.

Mi nota: 5

16 de enero de 2016

ROOM 237 (Rodney Ascher, 2012)

Cualquiera que esté mínimamente interesado en la figura de Stanley Kubrick sabrá de su patológica obsesión por cuidar hasta el más nimio detalle de las producciones que llevó a cabo. Esto es así, y sólo hay que mirar con atención sus películas más emblemáticas para darse cuenta de que multitud de símbolos de todo tipo las adornan. Ahora bien, lo que nos propone Room 237 requiere un salto de fe demasiado grande.

"Room 237" es un documental que coge una obra mítica como El Resplandor (The Shining, 1980) e intenta desmenuzarla ofreciendo múltiples lecturas que aparentemente subyacen bajo sus imágenes. El director Rodney Ascher se limita a aprovechar los testimonios de varias personas que aseguran haber encontrado mensajes ocultos en la película en los que nadie había reparado. Todo esto está muy bien, pero el problema es que las teorías que se nos lanzan son, cuanto menos, delirantes. No me cuesta creer que Kubrick dejara guiños escondidos sobre determinados temas, pero afirmar que toda la película trata sobre el exterminio indio o sobre el holocausto nazi me parece una temeridad. Reconozco que algunas de las ideas resultan muy estimulantes (reproducir la película hacia delante y hacia atrás al mismo tiempo con las imágenes superpuestas tiene un efecto sorprendente) y es posible que tengan algo de verdad, pero el desarrollo de la mayoría de ellas me parece demasiado cogido por los pelos y en muchos casos las afirmaciones que se hacen resultan ridículas y, lo que es peor, risibles.

De Rodney Ascher ya comentamos aquí el documental The Nightmare (2015) que curiosamente sufría los mismos males de esta "Room 237", o sea, una premisa de lo más interesante y un desarrollo defectuoso y decepcionante. Aún así, podemos decir que "Room 237" tiene un par de cosas positivas: primero, hay alguna propuesta que se salva dentro de lo loco que resulta todo. Y segundo y más importante, te da muchas ganas de volver a ver el peliculón que es "El Resplandor".

Mi nota: 4

14 de enero de 2016

SERIE B (Deamo Bros. - Diábolo Ediciones)


Serie B es un compendio de historias cortas creadas por los hermanos Daniel y Raúl Deamo, más conocidos como los Deamo Bros. Tal y como anticipan el título y la portada, encontramos relatos con un tono muy deudor de las producciones de terror y ciencia-ficción de poco presupuesto de los años 50, aunque las premisas son utilizadas en la mayoría de los casos para hacer una parodia de la sociedad actual. Los autores hacen mofa de temas como la vivienda, la tecnología, etc. con un gran sentido del humor. Para que os hagáis una idea, en los relatos encontramos cosas como máquinas que cobran vida, un piso en el Eixample barcelonés que disminuye de tamaño día a día, un funcionario que sólo despierta los lunes, una empresa que organiza viajes low-cost en el tiempo, o invasiones extraterrestres en Lloret de Mar. Se trata de divertidas situaciones que no superan las 8 páginas, lo cual convierte a "Serie B" en una lectura idónea para viajes en metro o cuando dispongamos de breves ratos libres.


El dibujo tiene un tono caricaturesco muy de tebeo de humor clásico, y los autores solventan la casi total ausencia de color alternando en los capítulos tonos azules y rosados en los sombreados, lo cual le otorga a las páginas un aire retro muy consecuente para lo que nos plantean. Esto cambia en las últimas páginas, donde encontramos un dossier extra dedicado a historias todavía más breves que sí están totalmente coloreadas.


Diábolo nos presenta una edición en rústica con solapas y con un tamaño muy manejable, algo más pequeño que una grapa normal.
Está claro que no estamos ante una lectura profunda, sino ante un conjunto muy desenfadado de relatos que están pensados para que esbozemos una sonrisa y pasemos un rato divertido. Aunque no deje poso, "Serie B" funciona a la perfección como un entretenimiento ligero, de esos que vienen bien de vez en cuando y que dejan un buen sabor de boca.

Mi nota: 6,5

11 de enero de 2016

MARTE (Ridley Scott, 2015)

Con Marte (The Martian), el veterano Ridley Scott vuelve a adentrarse en el espacio para contarnos las peripecias del astronauta Mark Watney, que por un desafortunado accidente queda abandonado en el planeta rojo.

Basándose en la novela (ya comentada en este blog) El Marciano de Andy Weir, Ridley Scott nos ofrece una producción que sigue al dedillo los cánones de todo buen blockbuster. "Marte" es totalmente respetuosa con el libro, y apenas difiere en un par de cosas con el objetivo de que la película resulte un poco más emocionante que la novela, que dejaba una impresión algo fría. El director consigue dotar a la película de un buen ritmo gracias a que no hurga demasiado en detalles técnicos, y se las apaña para mantener al espectador interesado durante las dos horas y cuarto de metraje, aunque no sorprende a los que leímos la novela con anterioridad. Sin duda, lo más destacable es el aspecto técnico, que se salda con un sobresaliente gracias a una perfecta recreación del paisaje marciano que ofrece unas espectaculares panorámicas.
Como aspectos negativos, podríamos decir que el desenlace flojea un poco y que durante su visionado nos acordaremos un par de veces del término "americanada".

Aparte de esto, el planteamiento nos recuerda mucho a las típicas películas de catástrofes, con un protagonista principal sorteando como puede los obstáculos que se le van presentando, y después un reparto coral que refleja las reacciones que se producen en la Tierra a lo que va sucediendo en Marte, y la consecuente búsqueda de soluciones. El gran protagonista es un correcto Matt Damon que en mi opinión no consigue lucirse todo lo que podría. No están de acuerdo conmigo los votantes de los globos de oro, que anoche le premiaron como mejor actor. Entre la pléyade de secundarios encontramos a gente como Jessica Chastain, Chiwetel Ejiofor, Kate Mara o Jeff Daniels (en un papel en el que, si nos dicen que es el Presidente de EEUU, nos lo creemos). Todos cumplen su labor sin estridencias.

En definitiva, "Marte" es una superproducción que impacta visualmente y logra entretener, aunque desde luego no pasará a la historia como una película memorable.

Mi nota: 6

8 de enero de 2016

GUACHIMEN (Ovidio M. Maestro, Sergio Ballester - Mar-i-vel)


Lo reconozco. Yo soy uno de esos plastas que, cada vez que se hace una lista con los mejores cómics de la historia, votan al Watchmen de Alan Moore como número 1 indiscutible. Para mí es una obra intocable, tanto que reniego de su adaptación cinematográfica porque el señor Zack Snyder no tuvo mejor idea que cambiar el final. Hurm. A esto podemos añadirle el hecho de que no estoy muy ducho en cuanto a cómic humorístico, por lo que me dispuse a leer este Guachimen con mucha curiosidad pero con cierta precaución.

¿Y qué me he encontrado? Pues una divertidísima parodia de mi cómic favorito que celebra gloriosas épocas pasadas del tebeo español y que a buen seguro hará reir a todo aquel que se adentre en sus páginas. Y es que, aunque se toma la obra del barbudo de Northampton como base para articular la historia, al mismo tiempo "Guachimen" bucea en los años en que Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Anacleto o Superlópez hacían las delicias de los niños y adultos de nuestro país.


El cómic está estructurado de la misma forma que su referente, con sus pertinentes 12 capítulos. La particular parodia de las míticas portadas que tenían los números de "Watchmen" (aunque algunas recrean portadas de Before Watchmen) es una de las grandes bazas de "Guachimen" y una buena muestra de la imaginación y gran sentido del humor de sus autores. Ovidio Miguel Maestro y Sergio Ballester (creadores también de los cómics Juego de Tronados) se reparten el trabajo dibujando uno los capítulos impares y el otro los pares. Aunque el estilo de cada uno es diferente, lo cierto es que se complementan a la perfección y consiguen que el cambio de dibujo no sea una molestia en ningún momento. La particular visión que ambos tienen de algunas de las más famosas viñetas de "Watchmen" arrancará las carcajadas de los lectores.

Cada una de las 100 páginas de "Guachimen" está trufada de múltiples guiños graciosos a los que hay que prestar atención para captarlos. Los cameos de diferentes personajes (la mayoría auténticos clásicos del tebeo español) son incontables, y ahí es donde radica otro de los grandes atractivos de la obra, el reconocerlos a todos (o al máximo de ellos posible).


Tras su lectura, uno no puede dejar de pensar que "Guachimen" es lo que gente como Ibáñez, Vazquez, Jan o Escobar hubieran hecho de haber parodiado la genial obra de Alan Moore. En este sentido, el homenaje a estos míticos autores españoles me parece sublime. Por tanto, la impresión que me ha dejado este cómic no puede ser mejor ya que estamos ante una obra entretenidísima con la que es casi imposible no reírse. La única pega que se le podría poner es que se hace corto. Quiero más.

Mi nota: 8

Para que podáis comprobar el fantástico sentido del humor de sus autores, os dejo la increíble dedicatoria con la que me obsequiaron, en la que "sutilmente" critican la nota que otorgué a Del Revés (2015). Genial.


7 de enero de 2016

ANGUISH (Sonny Mallhi, 2015)

Tess es una adolescente con problemas psiquiátricos que se traslada junto a su madre a una casa nueva. Allí no tardará en notar una presencia que la acechará.

Como podéis leer en la sinopsis, la premisa de la película la hemos visto millones de veces en películas de género. Pero si algo hay que destacar de Anguish, es su voluntad por distanciarse de lo habitual y presentar un nuevo punto de vista para una historia poco novedosa. ¿Lo consigue? Pues en mi opinión, sólo a medias. Y es que la película arranca bastante bien, con una impactante secuencia inicial que nos conduce a la trama principal. Lo primero que llama la atención es que "Anguish" entra muy bien por los ojos gracias a un aspecto visual muy cuidado, propio de producciones indie de mayor calado. Además, desde el inicio el director consigue introducir una sutil presencia de amenaza que se cierne sobre la protagonista.

Lo malo es que pronto se empieza a recurrir a golpes de efecto muy manidos que no pegan para nada con el tono inicial del filme. Estos sustos fáciles arruinan la atmósfera que poco a poco se iba construyendo. Para rematar, llegados a la mitad del metraje encontramos que la cinta no encuentra su camino, ya que no termina de decidirse ni por el terror ni por el drama. Es aquí donde notamos la falta de experiencia del debutante director Sonny Mallhi, pues creo que de haberse centrado sólo en un género podíamos haber tenido una gran sorpresa con esta película, pero al final no ha habido suerte.

Aún así, "Anguish" se ve sin dificultad. Mucha gente la acusa de ritmo lento, pero lo cierto es que a mí sus 90 minutos no se me hicieron largos. Las buenas interpretaciones de las actrices, sobre todo de la joven protagonista Ryan Simpkins, unidas a una cierta originalidad a la hora de tratar el tema de las posesiones, hacen que la cinta apruebe y que no pase nada por verla pese a que al final nos deje un cierto regustillo a telefilme.

Mi nota: 5

5 de enero de 2016

NIÑOS SALVAJES (Ales Kot, Riley Rossmo - ECC)


Hoy intentaré ser breve. Ales Kot nos presenta en Niños salvajes una historia con tintes autobiográficos en la que introduce unos cuantos elementos filosóficos y metarreferenciales. Todo comienza cuando un grupo de adolescentes aparentemente armados asaltan un instituto y toman como rehenes a los profesores.


Pero con Ales Kot no te puedes fiar, porque nada es lo que parece en esta historia que va degenerando hacia una disertación meta en la que los personajes parecen hablarle directamente al lector. A ver, yo soy tan fan de Alan Moore como el que más y aguanto sus habituales peroratas sobre el bien y el mal con una sonrisa en el rostro, pero el rollo psicodélico y conceptual que se trae el señor Kot ya me parece una vuelta de tuerca demasiado rebuscada y pretenciosa. Y es que, en su afán de buscarle tres pies al gato, se olvida de conectar con el lector (aunque intenta involucrarnos de manera directa pero equivocada) al otorgar al relato una excesiva libertad que termina perdiéndose en la nada.

Al dibujo encontramos a un competente Riley Rossmo, al que ya vimos en el fantástico Bedlam vol. 1, y cuya línea de dibujo se adecúa a lo que pide el guión, mostrando unas líneas claras y muy poco detalle en cuanto a los fondos.


Soy consciente de que todo el guión es puramente metafórico y que realmente hay un mensaje detrás de "Niños salvajes", pero por desgracia conmigo no ha funcionado. Pese a ello, es un cómic cortito y barato en el que tal vez encontréis algo que yo no he sabido ver. No digo que la obra sea mala, simplemente no es para mí.

Mi nota: 3

3 de enero de 2016

PRECIOSA OSCURIDAD (Vehlmann, Kerascoët - Spaceman Books)


Preciosa oscuridad es una subyugante propuesta creada por Fabien Vehlmann y Kerascoët (nombre artístico del dúo formado por Marie Pommepuy y Sébastien Cosset). La obra es una siniestra y oscura fábula que hurga directamente en nuestro subconsciente. El inicio ya deja claro que no estamos ante una obra fácil, ya que en las primeras viñetas vemos cómo una joven recibe al que parece ser su prometido para tomar un café. De repente el techo empieza a gotear como si la casa se estuviera derritiendo. Los protagonistas quedan sumidos en la oscuridad hasta que logran encontrar una salida al exterior. Es entonces cuando vemos que estos pequeños personajes están emergiendo del cadáver de una niña en un bosque.

Tras un comienzo tan chocante, ya nos damos cuenta de que estamos ante una lectura poco usual. Los protagonistas son niños que parecen sacados de cuentos infantiles, y su comportamiento empieza siendo muy inocente. Pero el terrible y omnipresente decorado por donde se mueven estos diminutos personajes parece ir corrompiéndolos poco a poco, casi al ritmo que se va pudriendo el cadáver de la niña. De hecho, la trama va derivando hacia una lucha por la supervivencia y por volver a recuperar el estatus habitual de las cosas. En muchos momentos es fácil encontrar paralelismos con obras como El señor de las moscas, debido a la extraña sociedad que poco a poco se va estableciendo entre los personajes.


Es complicado extraer un significado claro, pero creo que la obra nos remite a la infancia y a lo extremo y cambiante que puede ser el comportamiento de un niño. Al igual que pueden transmitir una felicidad plena que nos ilumina, también pueden mostrarse terriblemente crueles. Esto lo refleja muy bien el cómic, tanto en los contrastes de color (a ratos muy luminoso, a ratos oscuro) como en las propias reacciones de los personajes. También parece subyacer en la obra una exploración del sentimiento de pérdida, aunque curiosamente los personajes suelen mostrar una extraña indiferencia ante la desaparición de sus compañeros.

El dibujo también se mueve entre lo simple y lo complejo. Los seres diminutos están dibujados con líneas claras y esquemáticas, como pudiera corresponder a un cuento infantil. Sin embargo, a los gigantes se los recrea con sumo realismo, lo cual también abunda en el contraste entre la niñez y la edad adulta. La dualidad implícita en el título de la obra queda patente en el magnífico uso del color, que alterna momentos muy coloridos que aportan una explosión visual extraordinaria, con otros oscuros y lúgubres que ayudan a generar un sentimiento de inquietud.


El problema que mucha gente encontrará en la lectura de "Preciosa Oscuridad", es para mí una de sus grandes virtudes. Y es la falta de instrucciones o explicaciones para comprender el pequeño universo que han creado los autores. No niego lo surrealista de algunas situaciones y lo desconcertante que puede resultar la sordidez que transmiten algunas imágenes, pero creo que precisamente ahí radica el poder de atracción de la obra.

Spaceman Books nos presenta una preciosa edición en castellano en formato europeo y tapa dura muy respetuosa con el original. Las 96 páginas de "Preciosa oscuridad" dan para mucho y convierten a esta obra en un cómic tan inclasificable como imprescindible, que generará bastantes sentimientos en el lector y que, sobre todo, pide a gritos sucesivas lecturas para que captemos nuevos detalles e intentemos ver la historia con diferentes estados de ánimo. Para descubrir.

Mi nota: 9