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30 de enero de 2015

NIGHTCRAWLER (Dan Gilroy, 2014)

Louis Bloom sobrevive a base de pequeños robos. Nadie quiere darle trabajo. Una noche se topa con un accidente de coche y observa cómo, tras la policía, aparece un hombre con una cámara de video que empieza a filmar el accidente. Bloom empezará entonces a hacer lo mismo, buscar sucesos para grabarlos y vender las imágenes a cadenas de televisión.

Francamente, esperaba otra cosa de esta "Nightcrawler" que tan buenas críticas está cosechando. No es que no me haya gustado, pues considero que tiene bastantes puntos de interés, pero tal vez iba con unas expectativas demasiado altas. La cinta nos cuenta cómo Louis Bloom se mete, casi de casualidad, en el mundillo de los reporteros de televisión de sucesos, y cómo va ascendiendo mientras se topa con casos cada vez más truculentos para cubrir. Toda esta parte se me hizo un pelín larga, tal vez porque la película hace una extraña mezcolanza de thriller, crítica social y comedia negra. Pero cuando el personaje de Gyllenhaal escucha el aviso de un tiroteo en una vivienda de lujo, la película arranca definitivamente y se convierte en un thriller repleto de tensión en aumento. Es aquí cuando el director primerizo Dan Gilroy se luce y nos regala un par de secuencias (la del restaurante y la posterior persecución) memorables plenas de intriga y acción.

La película es una crítica extrema al sensacionalismo de las cadenas de televisión y al "todo vale" que en muchas ocasiones encontramos en los noticiarios a la hora de mostrar imágenes escabrosas. El dilema moral de si enseñar o no violencia gráfica en la pantalla queda en un segundo plano, tanto en la película como en la vida real. Lo más importante es conseguir audiencia. Podríamos pensar que en "Nightcrawler" esto se exagera en demasía, pero tristemente hemos podido comprobar hace poco, con la matanza en Charlie Hebdo, que la realidad siempre supera a la ficción.

Un demacrado Jake Gyllenhaal hace un papelón interpretando a un personaje desconcertante. Al principio parece un vulgar ratero, pero después vemos que es una especie de maniático (aunque poco violento) que tiene las ideas muy claras para conseguir lo que quiere. La inseguridad que aparenta su físico y su postura corporal contrasta fuertemente con la firmeza con la que defiende sus intereses. Podemos ver cierto paralelismo con el Travis Bickle de Taxi Driver (1976) en cuanto a la "locura" y a la obcecación en conseguir sus metas por surrealistas que puedan llegar a ser, aunque tal vez la evolución de Louis Bloom no está tan marcada.
Dos secundarios de lujo acompañan a Gyllenhaal: Rene Russo en el papel de directora de telediario con pocos escrúpulos, y Bill Paxton haciendo de otro cazador de imágenes morbosas para llevar a la televisión. Siempre es un placer verlos a ambos, aunque aquí se luce mucho más Rene Russo.

Interesante debut en la dirección de Dan Gilroy, que tras una primera mitad un tanto plana le toma el pulso a la película en una segunda mitad trepidante. Los momentos graciosos descolocan un poco y los encuentro incoherentes con el tono de la película, pero es cierto que sirven para desengrasar un poco de tanta turbiedad. Espero que en próximas obras pueda pulir un poco más su estilo y ofrecernos tramas tan interesantes como la de "Nightcrawler", que sin ser el peliculón que no están vendiendo, funciona bastante bien.

Mi nota: 6

26 de enero de 2015

WHIPLASH (Damien Chazelle, 2014)

Un joven estudiante de música es reclutado por uno de los profesores del conservatorio para que acuda a su clase y sustituya al batería. En la clase se dará cuenta de que la terrible fama que arrastra el profesor está más que justificada.

Todo el mundo coincide en describir a "Whiplash" como una mezcla de dos producciones que han quedado grabadas en la memoria colectiva: una es la popular serie ochentera "Fama", y la otra es la controvertida La Chaqueta Metálica (1987). Los paralelismos con estos referentes son obvios desde el inicio de la película. De "Fama" tenemos el conservatorio de música donde se desarrolla la trama, y el recordado leit motiv de la serie: "la fama cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagar". De la portentosa obra de Kubrick tenemos al personaje del profesor/instructor cuyos métodos son absolutamente desmedidos.
El problema viene al mezclar estos dos elementos en apariencia tan distintos, y hacer que cuajen bien. "Whiplash" tiene su mérito al conseguir que todo quede bien compactado, aunque ciertamente presenta algunas fisuras. La película juega sus bazas al mostrarnos el brutal enfrentamiento entre el alumno abnegado y sacrificado, y el profesor que tiene una disciplina de trabajo casi enfermiza y que roza la psicopatía. Los mejores momentos de la cinta vienen dados por ese constante toma y daca entre los dos, y por la portentosa interpretación de los dos actores principales.

J.K. Simmons nos regala un personaje inolvidable por su crudeza y su lenguaje despiadado, llegando a alcanzar una intensidad que se sale de lo común. Su nominación a Globos de oro y Oscars era inevitable, y totalmente justa. Pero es que el joven Miles Teller también borda su papel como la otra cara de la moneda, siendo la víctima que a pesar de todo no se rinde y termina plantando cara a su némesis. El final de la película es memorable, con la "lucha" final entre ambos contendientes totalmente desatados y con un nivel interpretativo realmente salvaje.

Pero como decía antes, hay algunas fisuras que impiden que la película sea redonda. En primer lugar, la trama termina resultando demasiado forzada, con algunas situaciones que se antojan demasiado inverosímiles. Algunas reacciones de los personajes están demasiado exageradas, y hay algún momento de la trama metido con calzador para incrementar la tensión, pero que realmente no pinta nada. Además, la "historia de amor" se debería haber quedado en la sala de montaje, ya que sobra totalmente y no aporta absolutamente nada. Se intenta usar como conflicto para el personaje principal, pero se queda en nada y está totalmente desaprovechado.

Una pena estos errores que impiden que la película sea perfecta, pero aún así el joven director Damien Chazelle consigue una película notable en la que no nos aburrimos en ningún momento. Merece la pena darle un visionado y sobre todo disfrutar con las interpretaciones de los dos actores principales. Y por cierto, la música que suena durante toda la película es una auténtica gozada.

Mi nota: 6,5

22 de enero de 2015

TUSK (Kevin Smith, 2014)

Un podcaster americano viaja a Canada para entrevistar al protagonista de un video viral. Al llegar allí, sus planes quedan desbaratados al descubrir que el chico acaba de fallecer. Sin embargo, por casualidad se topa con un anuncio que le llevará a conocer a un hombre que parece guardar grandes historias para el podcast.

Si ya de por sí el argumento suena extraño, el desarrollo de la última película de Kevin Smith sólo puede calificarse de bizarro. La historia que se nos cuenta en "Tusk" resulta tan absurda que uno no puede evitar pensar que le están tomando el pelo. Y en cierta medida así es, ya que la película nació en el propio podcast de Kevin Smith (podcast que cuenta con un gran seguimiento entre el sector más fricoso de los USA), cuando se comentó una falsa noticia publicada en una web. La noticia decía que un tipo ofrecía alquiler gratuito de por vida en su casa a cambio de que el inquilino fuera disfrazado de morsa. La broma le gustó tanto a Smith que preguntó a sus oyentes si debía hacer una película sobre ello, y así se forjó "Tusk". De hecho, en los títulos de crédito finales podemos oir un extracto del podcast sobre cómo se forjó esta película.

Hay que tener todo ello en cuenta para poder juzgar un film que de otro modo no aguantaría una revisión seria. Con esta perspectiva, podemos decir que la película funciona durante sus tres primeros cuartos y se termina diluyendo en el último. El inicio es más que correcto, con el director imprimiendo un gran ritmo a una presentación de personajes bastante chula. La trama es muy prometedora, y al llegar a la mitad de la película tenemos una situación bastante escabrosa y que llega a dar muy mal rollo, en gran medida gracias al inmenso Michael Parks. Si Kevin Smith hubiera contado el resto de la película en tono de terror serio podría haber salido un producto final redondo, pero en lugar de ello se decanta por una especie de comedia negra excéntrica que arruina la función y la convierte en la broma que se planteó en su origen.

Pese a ello, se puede disfrutar si la vemos con la mente abierta. Además, volvemos a contar con un excelente trabajo de Michael Parks (que repite con Smith tras su papelón en Red State), además de una fresca y divertida actuación de Justin Long. También destaca la aparición en la parte final de un personaje llamado Guy Lapointe, que según los títulos de crédito se interpreta a sí mismo. Pero esto tiene truco, y si veis la peli supongo que seréis capaces de reconocer quién está tras este estrafalario personaje. Completan el reparto el ahora orondo Haley Joel Osment y la guapa Genesis Rodriguez.

Se puede ver si la tomamos como una excentricidad de su director, pero entiendo que mucha gente pueda encontrarla ridícula.

Mi nota: 4

19 de enero de 2015

ORÍGENES (Mike Cahill, 2014)

Un grupo de jóvenes científicos estudia la evolución del ojo en diferentes especies. Una serie de increíbles coincidencias le llevarán hasta una chica a la que conoció recientemente, y desde entonces su vida y su trabajo se verán entrelazados de manera irreversible. 

Tras cosechar grandes críticas con Otra Tierra (2011), Mike Cahill nos trae otra historia de ciencia ficción "seria" en la que se nos plantea el eterno enfrentamiento entre racionalidad y fe, o entre ciencia y espiritualidad. La propuesta a priori es atractiva, con los dos puntos de vista defendidos por cada uno de los personajes. La manera de usar algo tan científico como el estudio de la evolución del ojo para abordar un debate filosófico me parece muy interesante, aunque creo que la película no acaba de aprovechar esto del todo.
El problema es que la trama deriva demasiado hacia la historia de amor del protagonista dejando un poco de lado la parte científica. Además, la película se me antoja algo fría y, a pesar de que no dejan de suceder cosas, el ritmo es extrañamente lento.
En mi opinión, el director termina posicionándose demasiado en favor de una de las posturas buscando emocionar al espectador, pero con ello pierde mucho de la sutilidad que impregna la primera mitad de la cinta. Creo que hubiera sido más acertado buscar algo más de ambigüedad al tratar el tema de las vidas pasadas y la reencarnación, cosa que logró en mayor medida Jonathan Glazer en Reencarnación (2004).

Michael Pitt y la actriz nacida en España Astrid Bergès-Frisbey saben dotar a sus personajes del tono adecuado. Él realiza un trabajo sobrio como joven científico, mientras que ella se muestra mucho más enigmática y apasionada como corresponde a alguien mucho más espiritual. Completa el trío Brit Marling, cuyo personaje de alguna manera sirve de puente entre los dos extremos a priori irreconciliables. También aparece Steven Yeun, famoso por dar vida a Glenn en la serie "The Walking Dead".

Lo cierto es que, aunque me gustan todos estos temas, por lo que sea no terminé de entrar en la película. Lo mejor es el debate que se plantea, y lo peor la fallida resolución. Le doy un aprobado, pero francamente esperaba mucho más.

Mi nota: 5

18 de enero de 2015

BIRDMAN (Alejandro G. Iñarritu, 2014)

Un veterano actor, famoso por haber interpretado hace años al superhéroe Birdman en varias películas, intenta buscar el reconocimiento dirigiendo una dramática obra de teatro basada en un texto de Raymond Carver.

Recién dadas a conocer las nominaciones a los Oscar, y a la espera de ver El francotirador de Eastwood, ya tengo mi favorita a película del año. "Birdman" es un drama con tintes de comedia negra que explora con gran acierto la personalidad de sus personajes principales. El director de 21 gramos o Babel vuelve a presentar un microcosmos de personajes interrelacionados con el nexo común del teatro donde se desarrolla la acción, y crea una historia de metacine con varias capas de lectura. Iñárritu consigue emocionar, divertir y hacer pensar al espectador con un planteamiento original y una ejecución perfecta. El mexicano utiliza gran parte de sus recursos para atacar sutilmente (y a veces de modo descarado) a todo lo que rodea al mundillo del teatro/cine. Películas (en especial del género superheroico), actores, directores, productores, público y críticos quedan en evidencia y reciben una ácida crítica, pero de un modo original y divertido. La película está llena de guiños a la industria, algunos más evidentes que otros, siendo el principal el paralelismo entre el personaje de Michael Keaton y su carrera en la vida real.

El plantel de intérpretes es abrumador, y el nivel interpretativo de todos los actores que tienen un papel importante en el film raya la perfección. Michael Keaton se reivindica con una parodia de su propia biografía, y nos proporciona una interpretación sublime que merece sin duda una estatuilla dorada. Emma Stone está de diez dando la réplica a actores con mucho más recorrido de manera brillante, y desde luego sigue consolidándose como una de las mejores actrices de los últimos años. Edward Norton nos recuerda que sabe actuar, y demuestra todo su talento con un personaje que da el tono más cómico de la película.

El apartado técnico también es destacable, con unos cuantos efectos especiales muy bien hechos y muy bien incluidos en la trama. La banda sonora también tira de originalidad, estando constituida en su mayor parte por unos solos de batería que funcionan sorprendentemente bien.

Hay una cosa que puede llegar a chirriar, y es la manía de Iñárritu que intenta "reinventar el cine" con la pretenciosidad de mostrarlo todo a través de un eterno plano secuencia que se alarga durante casi todo el metraje y que termina siendo muy artificial. Se podía haber incluido un plano secuencia normal, y haber rodado el resto de manera normal, pero ha podido más el ansia de notoriedad del director. Que sí, que está muy bien hecho pero a mi me parece una sobrada innecesaria (tal vez sólo son prejuicios míos, pero como son míos los suelto aquí).
Además, hay algún personaje que podía haber dado mucho más de sí, sobre todo pienso en el productor que interpreta Zach Galifianakis al que se podía haber sacado un poco más de jugo.

Pero quitando estas cosillas, la verdad es que estamos ante un peliculón que se sale de lo habitual y que sabe aunar diversión y reflexión de una manera original.

Mi nota: 8

15 de enero de 2015

EL MARCIANO (Andy Weir)

El monolito es inescrutable, y como no todo en la vida es cine, estrenamos la sección de lecturas con esta novela de reciente publicación en España.

"El Marciano" nos presenta la historia de Mark Watney, un astronauta experto en botánica que por unas desgraciadas circunstancias queda abandonado en Marte y dado por muerto. Pero milagrosamente consigue salvar la vida y comienza a luchar por su supervivencia.

Ese es el grueso de la historia, cómo el astronauta se las ingenia para sobrevivir en un entorno totalmente hostil para el ser humano y cómo va haciendo frente a todas las situaciones que se le van planteando. La novela está contada a modo de diario en el que Watney nos detalla los avatares que se le presentan día a día (sol a sol, para ser exactos).
El escritor Andy Weir consigue dotar al relato de un buen ritmo que engancha desde el principio e involucra al lector de tal manera que en todo momento estamos pendientes de cómo solucionará el protagonista todos sus problemas. De hecho, podríamos decir que esta mezcla de Robinson Crusoe y McGyver es más una novela de aventuras o incluso un thriller que un relato de ciencia ficción. Y ahí es donde radica su principal problema. Weir se empeña en detallar minuciosamente todos los procesos químicos, botánicos y mecánicos que aparecen en la historia. Está claro que la intención del escritor era crear una novela de ciencia ficción hard, pero su insistencia en describir todos los detalles técnicos termina siendo excesiva y lastra el ritmo y el resultado final. Creo que si el escritor hubiera optado por obviar o recortar muchos de estos fragmentos tan específicos, la obra hubiera ganado mucho.

Aún así, si somos capaces de superar esos problemas, los aficionados tenemos una novela ambientada en Marte bien construida y con un gran sentido del suspense. Y muy cinematográfica (en estos momentos se está preparando la adaptación al cine de la mano de Ridley Scott y Matt Damon).

Mi nota: 6

11 de enero de 2015

THE GUEST (Adam Wingard, 2014)

Una familia recibe la visita de David, un joven soldado que afirma ser compañero de batallón del hijo de la familia, que falleció en combate. David se instalará en la casa familiar y se involucrará en la vida de todos sus miembros hasta que empiezan a aparecer dudas sobre su verdadera identidad.

"The Guest" es la última película de Adam Wingard tras la decepcionante Tú eres el siguiente (2011) y sus segmentos en las dos primeras "VHS". Estamos ante una producción que trata de homenajear al cine de serie B de los años 80 (toda la banda sonora es un claro ejemplo), pero que se queda a medio camino. Y es que la película tiene un extraño ritmo que puede llegar a confundir al espectador. Las dudas que se plantean sobre la identidad del protagonista se trasladan a la propia identidad de la cinta, que en unos momentos quiere tender hacia un tenso thriller, y en otros parece no tomarse en serio a sí misma. Esto estropea en gran parte el resultado final del film.
La película empieza bien, ofreciéndonos desde el inicio la sensación de que algo no encaja con el protagonista, y esto hace que el espectador se enganche fácilmente a la trama. Sin embargo, a medida que ésta avanza va perdiendo fuelle y, cuando llegamos a la desmadrada parte final, ya hemos perdido gran parte del interés. 

Pero no todo es malo. La película está concebida para ser muy disfrutable en festivales, o para grupos de amigos aficionados al género. En ese ambiente podremos olvidar sus fallos y centrarnos en la parte más festiva. 
La otra gran virtud de "The Guest" reside en el carisma de sus protagonistas. Dan Stevens (visto recientemente en Caminando entre las tumbas (2014), consigue dotar a su personaje de un aire misterioso e inquietante sin apenas mover una ceja, y se convierte en una especie de reverso oscuro de Bradley Cooper. Por su parte, la joven Maika Monroe le da la réplica con una interpretación que nos trae a la memoria a las "scream queens" que poblaban las películas de terror en la década ochentera. Pronto podremos verla en otra película de terror bastante prometedora: It Follows. Habrá que seguirle la pista a esta chiquilla.

En definitiva, tenemos un producto que mostrará su mejor cara en festivales, pero que no termina de convencer como película con entidad propia.

Mi nota: 5

7 de enero de 2015

JESSABELLE (Kevin Greutert, 2014)

Una joven sufre un brutal accidente en el que pierde a su prometido y a su futuro hijo. Queda postrada en una silla de ruedas y su padre, al que apenas conoce, se ve obligado a llevarla con él. Una vez en la casa de su infancia, todos los secretos del pasado saldrán a la luz.

Fallida película de terror que tira de tópicos y clichés para contarnos una historia que hemos visto anteriormente mil veces. El elemento terrorífico se explota muy poco en detrimento de desarrollar una historia dramática que no ofrece gran interés. La ambientación y la atmósfera no están muy trabajadas, y eso nos impide meternos en la película. A su favor podemos decir que la hora y media de metraje no se hace demasiado larga pese a los bajones de ritmo de que adolece.
Recuerda en muchos puntos, salvando las distancias, a Lo que la verdad esconde (2000), aunque queda claro que el director Kevin Greutert no es Robert Zemeckis. Greutert es también el responsable de las dos últimas entregas de la saga "Saw", que no he visto.

La pelirroja Sarah Snook realiza un trabajo correcto llevando todo el peso de la película, y tiene pinta de poder convertirse en una futura "scream queen". Se la puede ver en la reciente Predestination (2014) acompañando a Ethan Hawke.

Poco más que añadir, una película que no aporta nada nuevo y que puede ser apta para ver en una sobremesa de fin de semana por su tufillo a telefilm. Mediocre.

Mi nota: 3