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28 de septiembre de 2014

JERSEY BOYS (Clint Eastwood, 2014)

Y llegó el día en que Clint Eastwood se atrevió con el género musical. No es de extrañar, ya que el mítico actor/director es un apasionado del blues y el jazz e incluso ha hecho sus pinitos como cantante en alguna de sus películas. Y ya se inició en el género en 1988 dirigiendo Bird, el biopic sobre el músico de jazz Charlie Parker. Pero "Jersey Boys" se adapta más a la forma de un musical clásico, no en vano está basada en el montaje teatral del mismo título que lleva años representándose en los escenarios de Broadway.

Eastwood nos cuenta la historia de los Four Seasons, grupo nacido en los primeros 60 que llegó a alcanzar altas cotas de popularidad gracias al particular tono de voz de su cantante Frankie Valli. Estamos ante un biopic clásico, que no nos ofrece más ni menos que otras obras del género. Pero creo que es un género agradecido y muy mal hay que hacerlo para que no salga un producto cuanto menos entretenido. Y eso es lo que nos da "Jersey Boys", la oportunidad de pasar un buen rato disfrutando con las canciones de este grupo y viendo cómo se formó y se disolvió.
Es una película muy blanca, eso sí, y da la impresión de que Eastwood ha sido muy condescendiente con los personajes omitiendo o suavizando muchos detalles oscuros. Y es que teniendo a un grupo de muchachos que en sus primeros años oscilan entre la música y la mafia de New Jersey, creo que se podía haber hurgado un poco más en la relación entre la organización mafiosa y los miembros del grupo. Pero claro, estamos ante una película basada en un musical que tiende a dulcificar los hechos.
El ritmo es bastante bueno y las dos horazas y cuarto de duración no se hacen largas en ningún momento. La ambientación de aquella época está bastante lograda, es una gozada revivir las clásicas actuaciones de estos grupos en programas televisivos que en aquellos años servían de trampolín a multitud de artistas que luego fueron míticos.
La pena es que las partes melodramáticas son más dignas de un telefilm que de una película de gran presupuesto y llegan a dar un poco de vergüenza ajena. Además, en la parte final el maquillaje para envejecer a los actores no es demasiado acertado, y parece que estemos viendo a muñegotes. Yo del señor Eastwood cambiaría al equipo encargado del maquillaje por otro que lo haga más creíble.

El actor que interpreta a Frankie Valli es el desconocido Frank Lloyd Young, que ya interpretó al personaje en el musical de Broadway. Su voz encaja a la perfección con la de Valli, es de destacar su gran trabajo vocal aunque sus capacidades interpretativas quedan un poco más en evidencia. En ese sentido, tienen mucha más presencia sus compañeros de grupo, en especial un Vincent Piazza que se come la función con una interpretación magistral. Habrá que vigilar a este chico en el futuro porque va para estrella. También es de destacar el trabajo del ya veterano Christopher Walken, en un papel de capo mafioso que bien podía haber interpretado el propio Clint Eastwood.

En fin, este es un biopic en el que no se nota demasiado el sello de su director y que podía haber firmado cualquier otro. Sin embargo, no deja de ser bastante dinámico y entretenido, y no seré yo quien le ponga una nota negativa a una película sobre los inicios del Rock'n Roll.

Mi nota: 6

19 de septiembre de 2014

EL CORREDOR DEL LABERINTO (Wes Ball, 2014)

Un grupo de adolescentes vive recluido en un terreno rodeado por unos muros infranqueables, sin saber cómo han llegado allí. Tan sólo una rendija se abre diariamente dando entrada a un peligroso laberinto. Thomas, el último en llegar, intentará cambiar las cosas y encontrar una salida.

Poco que decir de esta adaptación de una trilogía de novelas de aventuras para adolescentes. La película empieza bien, la premisa de la minisociedad que se han montado los chavales es interesante, pero este aspecto se desaprovecha porque sólo se dan pequeños apuntes sin llegar a profundizar en ello en ningún momento. Cada incursión en el laberinto es menos interesante que la anterior, la faceta de aventura no está bien empleada porque no despierta el suficiente interés, y eso hace que la película vaya de más a menos hasta llegar a un tramo final confuso, absurdo y aburrido (por cierto, que alguien me explique qué pinta la chica de la película). Por supuesto, el final conduce sin remedio a una segunda parte, y supongo que ésta estará seguida por una tercera (siempre que la recaudación lo permita, claro).

El aspecto técnico es correcto sin más, pocas sorpresas tenemos en ese sentido. Los actores son en su mayoría rostros poco reconocibles para el gran público, aunque no hacen una mala labor. El mayor de ellos no creo que supere las 18 primaveras, cosa para la que no se da una razón en la película más allá de que el público a quien va dirigida sea de la misma edad (quiero creer que en los libros hay alguna justificación para que todos sean tan jóvenes). Dirige el cotarro un desconocido Wes Ball.

Bastante mediocre, aunque viendo los aplausos que arrancó al público en varios momentos, supongo que te gustará si eres menor de edad. Para cine de aventuras adolescentes, prefiero mil veces "Los juegos del hambre" (la primera, porque la segunda es harina de otro costal).

Mi nota: 3

15 de septiembre de 2014

GREMLINS 2, LA NUEVA GENERACIÓN (Joe Dante, 1990)

Hace ya más de 20 años pude ver "Gremlins 2" en un cine de verano. Siendo un adolescente, me chifló esta película que era un auténtico desmadre lleno de humor, referencias y, sobre todo, gremlins. Gracias a mi sobrino he podido revisarla estos días y así comprobar si el efecto que produjo en mí sigue vigente después de tanto tiempo.

Y la verdad es que esta secuela de la obra maestra de Joe Dante sigue conservando bastante frescura y mucha mala baba (tanto metafórica como real). Si en la Gremlins original teníamos una historia clásica de terror con toques de comedia, en esta secuela Dante opta por hacer una comedia alocada plagada de gags y de referencias a obras clásicas del género, convirtiéndose en un auténtico homenaje a las películas de serie B con las que creció. Pero siempre en clave de humor.
Mientras que en la primera película los gremlins malvados tardaban en aparecer y eran el componente que pretendía ser realmente terrorífico (y doy fe que lo eran, pues mi sobrino vio gran parte de la película tapándose los ojos, y realmente había escenas con un suspense muy bien creado), aquí entran pronto en escena y son los auténticos animadores de la función. Dejan de estar creados para asustar y pasan a ser el elemento humorístico principal. De hecho, Guizmo queda claramente ensombrecido por el carisma de esta caterva de gremlins chalados. Asistimos a un desfile de gremlins que evolucionan de distintas maneras; tenemos a un gremlin eléctrico, un gremlin-araña, un gremlin murciélago, un gremlin mujer, etc. Y sobre todo tenemos a un gremlin hablador que es la gran revelación de la película, y que en la versión doblada cuenta con la voz de Constantino Romero en una interpretación maravillosa.

La diversión está garantizada gracias a un ritmo desenfrenado que no da tregua en ningún momento y termina en un festín de aúpa que hasta incluye un alocado número musical. Hay un gran número de cameos de personajes famosos de la época (incluyendo el inicio con Bugs Bunny y el Pato Lucas), y abundan los homenajes y parodias a distintas películas, sobre todo de serie B. Aunque la película es muy blanca, se deja entrever una velada crítica al poder y al progreso simbolizados en el edificio corporativo en el que transcurre toda la acción.

Los efectos especiales merecen un gran mención, pues aquí la cantidad de bichos en pantalla a veces es exagerada, y cada uno de los gremlins están animados con un detalle exquisito y minucioso. No en vano el encargado de estos efectos fue el mítico Rick Baker, creador de los fx de Un hombre lobo americano en Londres. Se vuelve a tirar de animatrones para animar a los gremlins, aunque en algún momento se tiene que recurrir al clásico método de animación fotograma a fotograma (inolvidable el gremlin murciélago convirtiéndose en gárgola). Un 10 como una catedral para el señor Baker.

Junto a Joe Dante dirigiendo, también repiten como protagonistas Zach Galligan, Phoebe Cates y el gran Dick Miller. Destacables son las apariciones de un distraído John Glover (famoso años después por su papel de Lionel Luthor en Smallville), del mítico Christopher Lee como "mad doctor" y de Robert Prosky (los veteranos recordaréis su participación en Canción triste de Hill Street) homenajeando al drácula de La familia Monster.

En fin, pese al tiempo transcurrido podemos decir que "Gremlins 2" sigue conservando su encanto y su gracia, y sigue siendo un gran exponente de ese cine artesanal que ya hace tiempo que desapareció. Sólo cabe reivindicar esas técnicas y ese trabajo minucioso, y más ahora que se anuncia un remake de Gremlins en el que probablemente todos los efectos serán digitales.
Y nada más, desde aquí doy las gracias a mi sobrino Héctor por permitirme volver a verla. Ole!

Mi nota: 7

14 de septiembre de 2014

Autospam!

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7 de septiembre de 2014

LÍBRANOS DEL MAL (Scott Derrickson, 2014)

Un policía con un instinto "especial" investiga junto a su compañero un caso de maltrato doméstico. A partir de ahí, se verán envueltos en una espiral de sucesos de difícil explicación.

Le tenía bastantes ganas a "Líbranos del mal" tras el buen sabor de boca que me dejó la anterior película de su director Scott Derrickson, Sinister.  Pese a sus defectos, "Sinister" terminaba siendo un producto más que decente y nos regalaba algunos pasajes genuinamente terroríficos. Y lo cierto es que los tráilers que había podido ver de "Líbranos del mal" prometían mucho, anticipando una historia basada en hechos reales con reminiscencias de The Conjuring y El Exorcista. Pues bien, desde aquí quiero darle mi más sincera enhorabuena al creador de esos avances, porque una vez más nos han vendido la moto, y de qué manera.

Lo primero es que se nos anunciaba como una película de terror con la que podríamos manchar involuntariamente nuestra ropa interior y, aunque tiene bastantes elementos del género, estamos más ante un thriller sobrenatural que ante un film de horror como tal. Además, la parte siniestra está muy mal aprovechada, ya que la atmósfera está poco trabajada y no hace grandes esfuerzos por involucrar al espectador, y eso que hay bastantes momentos proclives a crear tensión. Todo se deja en manos de los típicos sustos facilones con subidón de sonido para sobresaltar al público incauto (al menos eso funcionó con varias personas que tenía sentadas en butacas cercanas).
La dirección de Derrickson me parece bastante plana, sobre todo en una primera mitad en la que parece que estemos viendo un telefilm de sobremesa. Además, el ritmo es muy irregular y por momentos parece que la película esté hecha a retazos inconexos, de hecho se intuyen unos cuantos tijeretazos en el metraje. Las dos horas de duración me parecen excesivas, se podía haber conseguido un producto mucho más ágil quitando 15 o 20 minutos.
Lo más destacable tal vez sea la parte final, que al menos eleva el interés y donde asistimos a un exorcismo bastante intenso que nos saca del amodorramiento en el que estábamos inmersos.

Para intentar enmendar la plana, tenemos como protagonista a un Eric Bana que, si bien demuestra que no tiene muchos registros, sí que aporta cierta presencia en pantalla. Junto a él, destacan el venezolano Edgar Ramírez como el padre Mendoza y Joel McHale (el Jeff Winger de la serie Community) como el policía compañero de Bana, que proporciona los pocos momentos cómicos de la cinta.

Como curiosidad, hay que decir que Eric Bana interpreta a un personaje real llamado Ralph Sarchie. Se trata de un expolicía neoyorkino que asegura haberse topado con multitud de casos de personas poseídas por demonios. Esto le llevó a retirarse del cuerpo de policía y hacerse demonólogo. Una pena, porque con esos mimbres creo que se podía haber creado una muy buena peli de terror, pero en cambio se ha quedado en un thriller que nos deja indiferentes, de esos de ver y olvidar.

Mi nota: 4