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5 de diciembre de 2016

ALIADOS (Robert Zemeckis, 2016)

Con mucha curiosidad y sin saber por dónde irían los tiros, acudí a ver la última película de Robert Zemeckis pese a que, de sus últimas producciones, sólo tenía la referencia de El desafío (2015). Es este uno de los pocos casos en los que pude llegar a la sala de cine totalmente virgen respecto a la película, ya que la única información que tenía de ella era el póster y la sinopsis leída en algún medio. Puedo adelantar ya que he salido muy contento tras el visionado.

Con Zemeckis uno puede prever una esmerada producción a nivel técnico, una cuidada ambientación y momentos espectaculares. Lo que no me esperaba es encontrarme una película totalmente sobria, con muy escasos y breves momentos de acción pero con un tono de thriller clásico en el que la tensión va en aumento dentro de lo contenido que resulta todo. Estamos ante un thriller de espionaje con mayúsculas, nada de cosas tipo James Bond sino algo mucho más realista. El ritmo es sorprendentemente lento para un director acostumbrado a tramas trepidantes con poco respiro, pero la pausa que aplica aquí Zemeckis es perfecta para la historia que nos cuenta, deteniéndose cuando es requerido para ilustrar con detalle el trasfondo de la situación y los personajes. Se nota la experiencia del ya veterano director, porque todo funciona como un reloj sin tener que recurrir a estridencias. La ambientación es espectacular, y una vez más el director logra trasladarnos a la época en que transcurre la película de un modo increíble, mimando hasta los más mínimos detalles de vestuario, decorados y todo tipo de atrezzo.

El guión es obra de Steven Knight, que ya escribió cosas tan interesantes como Promesas del Este (2007), la serie de televisión Peaky Blinders o el thriller Locke (2013), que también dirigió. El libreto sin duda es el que marca el tempo de la película con maestría, ofreciendo una trama basada en dobles lecturas y que consigue enganchar al espectador desde el principio. Podría tildarse de ligeramente tramposo al ocultarnos información deliberadamente, pero supongo que ello es necesario para mantener la incertidumbre hasta el final. Tal vez lo único cuestionable sea la introducción de un lacrimógeno epílogo que, creo, se podían haber ahorrado.

La película se sustenta interpretativamente en el trabajo de Brad Pitt y Marion Cotillard. En mi opinión, encontramos aquí uno de los pocos puntos flojos de "Aliados". La actriz francesa está fenomenal, muy comedida pero sabiendo dotar a su personaje del necesario punto enigmático que le otorga el guión. Sin embargo, el trabajo de Brad Pitt se me antoja algo desganado, demasiado frío en comparación con su partenaire. Además, detecto algo raro en su cara (posiblemente el bótox) que parece impedirle hacer cualquier tipo de gesticulación.  

Es una grata sorpresa cuando un director de trayectoria tan larga y exitosa logra cogerte desprevenido ofreciendo algo que no esperabas. Y Robert Zemeckis me ha sorprendido con esta película tan sobria y elegante. Por mi parte, muy recomendada.

Mi nota: 8

29 de noviembre de 2016

DOCTOR STRANGE (Scott Derrickson, 2016)

Marvel sigue extendiendo sus tentáculos por todos lados, aumentando hasta el infinito su universo cinematográfico a base de introducir continuamente nuevos personajes, ya sea en películas grupales o, como es el caso, en una película dedicada por entero al personaje que corresponda. En esta ocasión, el estudio intenta repetir la exitosa jugada de Ant-Man (Peyton Reed, 2015) con uno de esos personajes poco conocidos entre el gran público pero que arrastra un gran culto entre los lectores de "la casa de las ideas", nada menos que el Doctor Extraño, aquí convenientemente localizado como Doctor Strange.

Scott Derrickson (Sinister, Líbranos del mal) es el director encargado de realizar esta primera incursión de la Marvel cinematográfica en el "mundo místico", y en mi opinión se salda con un resultado irregular. Aunque se aleja de otras producciones marvelitas gracias a lo diferente que puede parecer el personaje respecto a los superhéroes convencionales, en realidad tenemos aquí una típica película de origen, que no deja de seguir al dedillo la estructura a la que nos ha acostumbrado el estudio. Esto no es ni bueno ni malo, simplemente vuelve a poner de manifiesto que será complicado ver un tipo de película realmente original mientras la gallina de los huevos de oro siga siendo tan productiva.

Una vez más, se nos ofrece una cinta de buen ritmo, cargada de efectos infográficos de calidad y con un personaje principal bastante carismático y mucho más socarrón que en el cómic. El problema es que todo esto ya lo damos por supuesto, y empezamos a requerir algo más para sentirnos sorprendidos. El guión resulta poco novedoso a estas alturas, con una trama de origen que reviste cierto interés. Pero en cuanto empezamos a ver capas con vida propia, un repetitivo abuso del cgi expoliado sin remilgos de Origen, y chascarrillos que la película no pedía, la cosa pierde vigor. Sin duda lo mejor de la película lo encontramos en el espectacular primer "viaje astral" del protagonista, en el que los efectos especiales realmente logran sorprender con una cuasi modernización del famoso viaje estelar que Kubrick se inventó en 2001, una odisea del espacio. Por cierto, me gustaría que alguien experto en el personaje me sacara de dudas, porque me da la sensación que con Dormammu, el villano de la función, han hecho algo parecido a lo que hicieron con Galactus en Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (Tim Story, 2007). Aquí Dormammu queda convertido en una especie de demonio interdimensional que no termina de quedar bien en pantalla.

Aparte de ello, es la interpretación de Benedict Cumberbatch la que imprime mayor atractivo al asunto. Porque Cumberbatch logra hacer suyo al personaje y al mismo tiempo le da un tono que empasta perfectamente con el universo cinemático Marvel. El actor británico derrocha carisma, lo cual hace que sus compañeros de reparto queden doblemente desdibujados. Rachel McAdams hace el típico personaje femenino comparsa, lo mismo que le sucede al personaje de Chiwetel Ejiofor. Algo más de presencia destilan Mads Mikkelsen y Tilda Swinton, aunque en mi opinión podrían haber dado todavía más juego.

A pesar de representar algo nuevo dentro del universo cinematográfico Marvel, un tanto apartado del resto de iconografía creada hasta ahora, Dr. Strange se me antoja como algo cercano al punto de saturación. No esta mal, pero aunque abre nuevos caminos a explorar dentro del universo Marvel, no deja de ser lo mismo de siempre en cuestión de películas de superhéroes.

Mi nota: 5

25 de noviembre de 2016

PAST THE LAST MOUNTAIN en El Heraldo de Galactus


Un troll, un fauno y un dragón se dirigen hacia la libertad. Parece el inicio de un chiste, pero se trata del comienzo de Past the last mountain, curioso cómic en cuatro episodios creado por Paul Allor (Strange Nation, Tet) y Louie Joyce para la editorial digital Comics Experience.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:



21 de noviembre de 2016

LA LLEGADA (Denis Villeneuve, 2016)

Unas misteriosas naves de origen extraterrestre han aparecido de repente en 12 ciudades de la Tierra. Sin saber cuáles son las verdaderas intenciones de los visitantes, el gobierno americano envía a un científico y una lingüista para intentar establecer una comunicación.

La llegada bien puede ser la película que nos permita filtrar entre nuestros conocidos a aquellos que son verdaderos seguidores de la ciencia ficción de los que sólo disfrutan de aventuras espaciales sin ningún calado. El arranque de "La Llegada" representa para un servidor, y supongo que para cualquier persona que haya crecido leyendo ciencia ficción hard, la mejor traslación a la pantalla que se ha hecho de una premisa compartida por numerosos relatos. No he leído la novela de Ted Chiang en la que se basa la película, pero no resulta difícil imaginar el primer tramo de "La llegada" como parte de un relato firmado por Arthur C. Clarke. Sólo por esos minutos en los que asistimos a los efectos que provoca en la ciudadanía la aparición de una serie de naves alienígenas ya merece la pena ver la película, ya que suponen un fantástico homenaje a esa ciencia ficción más seria.

En todo ese primer tercio de película, podemos avistar en Denis Villeneuve retazos del mejor M. Night Shyamalan, aquel que asombró al mundo con sus primeras producciones. Cada vez que se estrena una cinta de estas características, surgen las inevitables comparaciones con el Kubrick de 2001, una odisea del espacio. Yo no termino de verlo, pero sin duda esto se acerca mucho más al estilo del mítico director neoyorquino que, por ejemplo, Interstellar (Christopher Nolan, 2014). Porque Villeneuve rueda con una curiosa mezcla de sobriedad y emoción, alternando en su narración momentos espectaculares pero ciertamente fríos con otros de un intimismo exagerado. La unión de estos dos tonos tan diferentes, sorprendentemente, funciona bastante bien, logrando otorgar a "La llegada" una marcada personalidad propia. Visualmente, la película es irreprochable, conteniendo algunos logros importantes aunque finalmente tenga mucha más relevancia el contenido que el continente. Tal vez podamos achacar un diseño poco acertado de los extraterrestres, aunque como todo, esto va en gustos.

Estoy tentado de criticar el exceso de trasfondo dramático en cuanto al personaje principal, pero la verdad es que no estoy seguro de que la película funcionara igual de bien recortando en ese sentido.
Por otra parte, cierto es que cuando todas las cartas están sobre la mesa, la cinta pega un pequeño bajón en su ritmo al adentrarse en diatribas linguísticas que, si bien resultan interesantes, pueden hacer que buena parte del público se desenganche del filme. Esto es lo que hará que mucha gente se baje del barco y termine considerando a la película como un producto menor, pero aunque haya algo de eso, creo que también forma parte de la originalidad del guión. Podemos entrever cierta similitud en esta parte del guión con Pontypool (Bruce McDonald, 2008), película que me pareció algo desigual pero que sin duda ofrecía un planteamiento absolutamente novedoso.

Creo que ya he dicho en alguna ocasión que no soy muy devoto de Amy Adams, pero reconozco que aquí está bastante bien aguantando buena parte del peso de la película. En cambio, la presencia de Jeremy Renner queda unos cuantos escalones por debajo, al igual que el papel de Forest Whitaker, quien tiene poco espacio para el lucimiento.

Denis Villeneuve firma una película de ciencia ficción notable, demostrando que su elección para dirigir la secuela de Blade Runner es acertada. La ciencia ficción tal vez sea el género que ofrece infinitas posibilidades para reflexionar sobre temas profundos, aunque a menudo en su versión cinematográfica solemos encontrarnos con producciones que se quedan en un mero espectáculo visual. Por fortuna, "La llegada" recupera la mejor versión del género, aquella que hace pensar.

Mi nota: 8 

BLAIR WITCH (2016) en Terror Team


La buena gente de Terror Team nos ha permitido destrozar sin miramientos opinar abiertamente sobre Blair Witch (Adam Wingard, 2016), película que supone una continuación directa, aunque con un lapso temporal de 10 años entre medias, de El proyecto de la bruja de Blair (Daniel Myrick / Eduardo Sanchez, 1999). No quiero influir en vosotros mis lectores, pero os recomendaría encarecidamente leer esta crítica antes de que os animéis a ver la película.

Podéis leer el artículo completo en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:




16 de noviembre de 2016

RORSCHACH en TERROR TEAM


Nuestra última entrada en Terror.Team versa sobre Rorschach, un desconocido y modesto found footage que descubrimos casi por casualidad. Estamos ante una película muy próxima en tono a Paranormal Activity pero manteniendo una sobriedad mayor si cabe. Si os gusta el formato de cámara en mano, podéis echar un ojo a nuestra review y a la película, ya que está disponible para verse de manera gratuita y legal.

Podéis leer la crítica completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

Rorschach (2015)


15 de noviembre de 2016

LA CHICA DEL TREN (Tate Taylor, 2016)

Una mujer con serios problemas de alcohol viaja diariamente en un tren hacia la ciudad, y en el trayecto se fija siempre en un par de casas y en sus habitantes. Una de ellas era su antigua casa, en la que vivía con su marido hasta que se divorciaron, y la otra es la casa aledaña, de cuyos inquilinos imagina cómo serán sus vidas. Un día, verá desde el tren un detalle que la llevará a investigar.

Afronto esta opinión sobre La chica del tren avisando de que no he leído la novela que adapta. Ignoro la calidad literaria del bestseller de Paula Hawkins, pero reconozco que no soy el público objetivo de ese tipo de relatos. Eso sí, personas cercanas que sí han leído la novela me han confirmado que, a pesar de que la trama es idéntica, la estructura y el modo de contarla son muy diferentes.

"La chica del tren" viene catalogada como thriller, pero en mi opinión es un drama con un toque de intriga. La película opta por contar la historia de manera muy atropellada debido a los constantes saltos temporales. Nos pasamos toda la película viendo flashbacks y flashforwards como si no hubiera un mañana, y con eso sólo se consigue embrollar el desarrollo y hacerlo confuso para los espectadores. Además, tanto la propia trama como su factura es totalmente televisiva, y no precisamente con la calidad que últimamente acostumbran las producciones para la pequeña pantalla. "La chica del tren" es un mal telefilme de sobremesa, de los que no se cansan de programar las cadenas durante los fines de semana. Incluso algunas decisiones a nivel técnico, como la introducción sin ton ni son de una cutrísima cámara lenta, refrendan esto que digo.

Tate Taylor, que alcanzó cierto prestigio con su película Criadas y señoras (The help, 2011), ofrece aquí una realización ramplona y torpe, muy lastrada en el ritmo por los mencionados saltos temporales. Por su parte, el guión adapta la novela de una manera discutible, ya que son evidentes las numerosos engaños que propone al espectador con el fin de sorprender en su desenlace. El giro que lleva a cabo la película en su parte final resulta sumamente tramposo y sucede porque sí, sin molestarse en ofrecer justificación previa.

Lo único que se puede considerar destacable es, una vez más, la calidad interpretativa del elenco, formado esencialmente por un trío femenino. Emily Blunt (Sicario, Al filo del mañana), Haley Bennet (Los 7 magníficos) y Rebecca Ferguson (Misión Imposible: Nación secreta) logran elevar algunos momentos del filme gracias a sus presencias, a ratos intensas, a ratos magnéticas. No creo que ello sea suficiente para justificar el visionado de la película, pero considero justo reseñar el buen trabajo de estas tres actrices.

Por tanto, creo que "La chica del tren" dificilmente satisfará a ningún sector del público debido a su historia poco interesante, a su mal llevado desarrollo y a su tramposo desenlace. Sólo el trío de actrices ofrece algo minímamente destacable, por lo que otorgaré un punto a cada una de ellas y se acabó.

Mi nota: 3